El presidente Gustavo Petro ordenó este domingo 12 de julio que ningún cuartel militar ni instalación policial sea utilizado para la ceremonia de posesión del presidente electo Abelardo de la Espriella, y defendió que el acto debe realizarse exclusivamente ante el Congreso de la República, tal como lo establece la Constitución. A través de su cuenta en redes sociales, y en ejercicio de sus facultades como comandante supremo de las Fuerzas Militares, Petro afirmó que su mando se mantiene intacto hasta el momento en que el nuevo mandatario jure el cargo, previsto para el próximo 7 de agosto.
La orden presidencial se da luego de que el equipo de empalme del presidente electo propusiera realizar la transmisión del mando en una guarnición militar. El pasado 9 de julio, ese mismo equipo envió una carta solicitando un concepto jurídico para aplicar el artículo 140 de la Constitución y trasladar excepcionalmente la sede del Congreso fuera de Bogotá. Al día siguiente, la Presidencia respondió que no tenía competencia para modificar el protocolo ni la sede del Congreso, la cual está fijada por la Ley 5 de 1992.
“Los cuarteles no hacen leyes”
En su pronunciamiento del 12 de julio, Petro fue contundente al recordar que la Constitución ordena que el presidente se posesione ante el Congreso en sesión plena. “Como dije, en medio de las lentejuelas del nuevo gobierno no votado por la mayoría del pueblo, la ley dice cuál es la sede del Congreso, y es en una sesión del Congreso donde el nuevo presidente debe posesionarse, tal como lo hice yo y todos los demás”, afirmó el mandatario.
“Los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure y, por tanto, hasta ese momento soy el comandante supremo de las Fuerzas Militares”
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro agregó: “Ordenó que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia” y subrayó que “la transmisión del mando al nuevo presidente es bajo las leyes de la República y la Constitución, y esas normas establecen que el presidente se posesiona ante el Congreso en sesión plena”. En esa misma línea, sentenció: “En los cuarteles no se hacen leyes; se hacen acciones de seguridad y defensa del pueblo y su vida”.
Otras decisiones y contexto político
Además de la orden sobre la sede de la posesión, el presidente Petro anunció que la espada de Simón Bolívar retornará a su casa histórica. “La espada de combate de Bolívar retorna a su casa donde la sacamos, allí donde vivió con Manuela Sáenz”, escribió. También informó que se incorporarán los retratos de Carlos Nieto y de un presidente indígena de 1854 al pasillo de presidentes de la Casa de Nariño.
Este pulso político se produce en un clima de tensiones entre el Gobierno saliente y el entrante. Abelardo de la Espriella, quien fue ratificado como presidente electo por el Consejo Nacional Electoral el pasado 25 de junio, ha anunciado que no estrechará la mano de Petro durante la transmisión del mando. Petro, por su parte, recordó que los oficiales solo pueden rendir saludo militar a quien ya ostente la condición de comandante supremo, condición que se adquiere únicamente tras el juramento ante el Congreso.












