Petro prohíbe a De la Espriella posesionarse en guarnición militar

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El presidente electo Abelardo de la Espriella, del movimiento Defensores de la Patria, reiteró este miércoles su intención de posesionarse en una guarnición militar en el sur de Colombia, desafiando la orden del presidente Gustavo Petro de prohibir el uso de instalaciones militares o policiales para la ceremonia. La controversia, que estalla a 20 meses de la transmisión del mando prevista para el 7 de agosto de 2026, marca un nuevo choque entre el gobierno saliente y el entrante, en medio de un debate constitucional sobre la sede del Congreso y el papel de las Fuerzas Armadas en el acto de investidura.

De la Espriella solicitó formalmente al Congreso que habilite las condiciones para que la posesión se realice fuera del Capitolio Nacional, en un lugar que, según dijo, honra su promesa de campaña. «En cumplimiento de la promesa hecha al pueblo colombiano», afirmó el mandatario electo, quien propuso que el Senado y la Cámara de Representantes aprueben una proposición conjunta para trasladar su sede, amparándose en el artículo 140 constitucional. Dicha norma establece que la sede del Congreso es la capital de la República, pero permite que las cámaras, por acuerdo entre ellas, sesionen en otro lugar. El secretario general del Senado, Diego Alejandro González, explicó que ese sería el procedimiento: «Uno de los caminos sería la presentación de una proposición, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Representantes, donde se apruebe que el Congreso en pleno pueda sesionar para posesionar al presidente electo en un lugar distinto al Capitolio Nacional».

Petro se aferra a su mando supremo

El presidente Gustavo Petro respondió con firmeza al anuncio de De la Espriella, basando su prohibición en su condición de comandante supremo de las Fuerzas Militares hasta el momento en que el nuevo presidente jure el cargo. «Los cuarteles militares y policiales están bajo mis órdenes hasta el momento que el nuevo presidente jure y, por tanto, hasta ese momento soy el comandante supremo de las Fuerzas Militares. Ningún oficial da el saludo militar a un civil sino cuando este sea su comandante supremo», declaró Petro, quien ordenó tajantemente: «Ordeno que ningún establecimiento militar sirva para una posesión de un presidente de la República de Colombia». El mandatario saliente argumentó que la Constitución y la ley determinan que el presidente se posesiona ante el Congreso en sesión plena, y que los cuarteles no son sede legislativa: «La ley dice cuál es la sede del Congreso de la República, donde deben debatirse las leyes del pueblo y no de las mafias o de los extranjeros; en los cuarteles no se hacen leyes, se hacen acciones de seguridad y defensa del pueblo y su vida».

«La posesión de la Patria Milagro será austera, simbólica y coherente con el nuevo rumbo que eligió Colombia»

Abelardo de la Espriella, presidente electo

De la Espriella, que ganó los comicios con el movimiento Defensores de la Patria, condicionó la relación con el Congreso a que las conversaciones sean públicas y sin acuerdos reservados. «La relación entre el Gobierno entrante y el Congreso deberá construirse de cara al Pueblo, sin negociaciones bajo la mesa, sin politiquería y con respeto por el mandato expresado en las urnas», señaló el presidente electo, quien insiste en que la ceremonia en una guarnición militar del sur del país no solo es un compromiso asumido ante los votantes, sino también un homenaje a las Fuerzas Armadas. El pulso político, que promete extenderse hasta el 20 de julio, cuando inicia el nuevo periodo legislativo, deja en el aire si el Congreso accederá a trasladar su sede o si la posesión terminará realizándose en el Capitolio Nacional, como dicta la tradición y la ley, pero en medio de un ambiente de tensiones que refleja la profunda división política que vive Colombia.

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