El presidente Gustavo Petro expresó su respaldo al Decreto 0595 de 2026, expedido por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo, que crea el Régimen de Transformación y Ensamble para Vehículos Eléctricos e Híbridos (RTE-E) en Colombia. La medida establece un arancel de 0% para los vehículos ensamblados en el país mediante procesos CKD y SKD, además de cupos de importación preferenciales para vehículos terminados, con el objetivo de impulsar la industrialización, atraer inversión estratégica y fortalecer la movilidad sostenible. Petro, a través de su cuenta en X, afirmó que “para promover la industrialización de Colombia, mejoramos las condiciones para establecer plantas de producción de vehículos eléctricos en el país”.
El decreto contempla beneficios arancelarios significativos: un arancel de 0% para insumos como equipos, matrices, herramientas y sistemas tecnológicos destinados al montaje de plantas, y cupos de importación para vehículos terminados de hasta 20.000 unidades anuales durante 2026 y 2027, con un arancel del 5%. Estos cupos no son acumulables de un año a otro y serán asignados y supervisados por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo según la inversión efectiva de cada proyecto. Asimismo, se incorpora la partida arancelaria 98.3 para facilitar la nacionalización de los vehículos ensamblados bajo el nuevo régimen.
Detalles del nuevo régimen
El RTE-E abarca vehículos híbridos enchufables (PHEV), de autonomía extendida (E-REV), completamente eléctricos (BEV) e híbridos no enchufables (FHEV). Los procesos de importación CKD y SKD permitirán traer materiales y componentes con arancel cero, siempre que se destinen exclusivamente al ensamble en nuevas plantas industriales. Es importante señalar que los beneficios no aplican a empresas con plantas ya existentes, sino únicamente a proyectos industriales nuevos y autónomos. Además, se crea el Instrumento para Nuevos Proyectos Industriales de Movilidad Híbrida Enchufable y Eléctrica (INPIMHEL), que regulará el acceso a estos incentivos.
El texto del decreto establece que “las operaciones, inversiones, producción, importaciones, niveles de integración nacional, o cualquier otra variable utilizada para acceder a los beneficios o acreditar el cumplimiento de las condiciones del RTE-E no podrán ser utilizadas, total ni parcialmente, para obtener beneficios o acreditar condiciones en otros instrumentos de política industrial”. Esto garantiza que los estímulos se concentren en nuevos proyectos estratégicos. La industria de ensamble de vehículos eléctricos e híbridos es considerada clave para generar empleo calificado y encadenamientos productivos en el país, en línea con la apuesta del Gobierno por una economía descarbonizada y con mayor valor agregado nacional.












