El expresidente Gustavo Petro rechazó este lunes la orden del presidente Abelardo de la Espriella de deportar migrantes ilegales, defendiendo que todo migrante tiene derechos. La controversia estalló luego de que De la Espriella anunciara el domingo 23 de agosto de 2026, durante un consejo de seguridad, una política de deportaciones inmediatas de extranjeros involucrados en delitos, con un énfasis en la frase «primero los colombianos». Petro, mediante su cuenta en X, respondió con una serie de mensajes en los que recordó que millones de colombianos han sido migrantes en Venezuela, Estados Unidos y Europa, y advirtió que «les dicen ilegales y los golpean, encarcelan y expulsan».
El ministro del Interior, Rodrigo Lara, salió al paso para aclarar el alcance de la medida. En entrevista con Noticias Caracol, explicó que los venezolanos que ingresaron a Colombia bajo el régimen de protección y se insertaron en la sociedad «no son migrantes ilegales de ninguna manera». Lara señaló que la orden apunta específicamente contra las redes criminales que trafican personas por la selva del Darién hacia Estados Unidos. «Los problemas de Colombia no son con la migración que llega; uno de los problemas de Colombia es poder defender los derechos humanos de los colombianos que emigran», sostuvo Petro, quien también afirmó que durante su mandato se logró cortar la ruta de migrantes por el Darién, donde antes pasaban hasta medio millón de personas.
Cifras y contexto de la migración venezolana
Entre 2019 y 2021 ingresaron a Colombia casi dos millones de venezolanos, de los cuales, según el ministro Lara, «en un 90 y tanto por ciento» fueron regularizados y obtuvieron acceso a servicios públicos. Este dato contrasta con la línea dura del presidente De la Espriella, quien en su discurso del domingo dijo: «Aquí no voy a aceptar migración ilegal. Primero los colombianos, segundo los colombianos y tercero los colombianos, para que le quede claro a todo el mundo». Petro, por su parte, vinculó esta política restrictiva con los sistemas de control biométrico que Estados Unidos exige a los migrantes, y aseguró que el verdadero debate debe centrarse en los derechos humanos de los colombianos que emigran.
«Todo migrante es un ser humano y como tal tiene derechos»
Gustavo Petro, expresidente de Colombia
«Los venezolanos que llegaron básicamente a Colombia y que recibieron este régimen de protección por parte del Gobierno colombiano y que se insertaron no son migrantes ilegales de ninguna manera»
Rodrigo Lara, ministro del Interior
El expresidente también criticó que la política antimigrante «tiene que ver con los datos biométricos de los colombianos y su control por los Estados Unidos», sugiriendo que las deportaciones en realidad responden a intereses externos más que a una solución real a la seguridad interna. Mientras tanto, el presidente De la Espriella no se ha pronunciado sobre las declaraciones de Petro, pero fuentes de la Casa de Nariño indican que el endurecimiento migratorio seguirá vigente. La discusión refleja las profundas diferencias entre el actual mandatario y su antecesor en un tema que involucra tanto a millones de venezolanos en Colombia como a los colombianos que buscan mejores oportunidades en el exterior.










