Petro se reunirá con Trump en Casa Blanca, Washington, por tema de drogas

Compartir en redes sociales

Martín Eduardo Botero, abogado colombiano radicado en Europa y docente universitario especializado en derecho internacional, derechos humanos y justicia transicional, advirtió que la reunión prevista entre el presidente de Colombia, Gustavo Petro, y su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, en la Casa Blanca de Washington durante la primera semana de febrero responderá a una dinámica asimétrica completamente definida por Trump, quien citaría a Petro a rendir cuentas específicamente sobre el tema de las drogas. Esta cumbre surge tras una llamada telefónica entre ambos líderes el pasado 7 de enero, propiciada por intermediaciones desde Bogotá, y comentarios públicos de Trump el 9 de enero, con el objetivo de reconducir las relaciones bilaterales marcadas por tensiones previas y señalamientos mutuos.

El encuentro, cuya invitación y agenda fueron establecidas unilateralmente por Trump tras un historial de insultos cruzados —incluyendo calificativos como «enfermo» dirigidos a Petro por su supuesta vinculación con la producción de cocaína—, representa un intento de restablecer el canal diplomático. Botero, en un análisis publicado en redes sociales, genera interrogantes sobre el tono y la substancia de la reunión, destacando que Petro no figura como un interlocutor propositivo sino como un presidente convocado para abordar un problema concreto.

La visión de Trump sobre la cumbre y las tensiones bilaterales

Donald Trump valoró positivamente la llamada del 7 de enero, describiéndola como «muy buena conversación» pese a las hostilidades previas, donde Petro lo había tildado de dictador y criticado duramente, aunque reconoció ataques más severos contra Joe Biden. El mandatario estadounidense enfatizó su disposición a reunirse, al tiempo que reiteró críticas hacia Colombia y Venezuela por su relación con el narcotráfico, afirmando que el país vecino está «gobernado por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos, y no va a estar haciéndolo por mucho tiempo». Trump también elogió al pueblo colombiano y mencionó vínculos personales, como la esposa de Marco Rubio, secretario de Estado, de ascendencia colombiana.

“El marco lo fija Trump, no Petro. Trump define tiempo, lugar y agenda. Lugar: la Casa Blanca (asimetría evidente). Tiempo: ‘first week of February’ (control del calendario). Tema central: drogas, no democracia, ni soberanía, ni retórica ideológica. Petro no aparece como interlocutor que propone, sino como presidente citado a rendir cuentas sobre un problema concreto”

Martín Eduardo Botero, abogado y docente universitario

Por su parte, Gustavo Petro celebró el restablecimiento de la comunicación tras mucho tiempo, revelando en su declaración que durante la llamada le advirtió a Trump sobre las relaciones de algunos políticos en Florida y Washington con el narcotráfico. Trump confirmó la reunión con un laconismo directo: “Vamos a tener una reunión con él”, en un contexto donde busca enmendar las fricciones diplomáticas.

“Ayer (7 de enero) tuve una muy buena conversación con él y, bueno, ha sido muy hostil con nosotros, con el país y conmigo. Me llamó dictador y muchas otras cosas. Llamó a (Joe) Biden con nombres terribles, mucho peores de los que usó conmigo, pero ayer llamó, habló con dos personas y quiere reunirse, y eso está bien para mí”

Donald Trump, presidente de Estados Unidos

“Lo que sucedió hoy, después de mucho tiempo, es que hablamos, y restablecí comunicación por primera vez (…) Le dije: ‘Muchos de los políticos que han llegado aquí al estado de La Florida y Washington tienen relaciones con el narcotráfico’”

Gustavo Petro, presidente de Colombia

Este análisis de Botero y las declaraciones de ambos presidentes subrayan las complejidades de la relación bilateral, donde el control de la agenda por parte de Trump podría condicionar no solo el tratamiento del narcotráfico, sino también temas como la democracia y la soberanía, en un momento clave para la diplomacia colombiana.

Sigue leyendo