El presidente Gustavo Petro afirmó contundentemente que las Empresas Promotoras de Salud (EPS) «van a morir» y calificó sus ganancias como «un regalo de la nación», en medio del debate sobre la crisis del sistema de salud colombiano. Las declaraciones, difundidas a través de su cuenta oficial en la red social X, se producen luego de que la exministra de Salud y senadora electa por el Pacto Histórico, Carolina Corcho, advirtiera sobre una grave crisis de intermediación financiera que afecta a la Nueva EPS, entidad que, según denunció, habría sido objeto de un manejo fraudulento sistemático.
En una serie de mensajes, Petro criticó al Congreso por no haber aprobado su reforma a la salud, cuyo objetivo central era eliminar la intermediación financiera de las EPS y establecer una relación directa entre el Estado, las clínicas y los hospitales. «El sistema de intermediación privada de los recursos de la salud ha fracasado y no porque me vaya va a cambiar esa realidad», escribió el mandatario, quien defendió los resultados de su gestión en materia de reducción de tasas de mortalidad infantil, materna y perinatal, aunque no proporcionó cifras concretas. El presidente sostuvo que la atención primaria y la prevención deben fortalecerse, y abogó por un sistema asistencial público y privado sin intermediarios.
Denuncias de desfalco millonario
La exministra Carolina Corcho, quien también se pronunció en la misma red social, puso al descubierto lo que calificó como «una enorme red de corrupción» alrededor de la Nueva EPS. Según detalló, el sinceramiento de las cuentas de la entidad reveló pasivos ocultos y millones de facturas engavetadas por la anterior administración, que habrían sido ocultadas para simular una falsa viabilidad financiera. Corcho señaló que un expresidente se encuentra imputado por un monto de 70.000 millones de pesos, denunció giros sospechosos por 750.000 millones de pesos a uniones temporales que no atienden pacientes, y mencionó un saqueo en Coosalud por más de 200.000 millones de pesos. «Frente a esto, el silencio de la Fiscalía y los entes de control es absoluto y alarmante», concluyó la senadora electa.
«Las EPS van a morir porque no sirven en el sistema, sobran, y las ganancias de sus propietarios privados es un regalo de la nación»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Petro, por su parte, vinculó la crisis de la Nueva EPS con el expresidente y excandidato presidencial Germán Vargas Lleras, al afirmar que «el desastre que muestra el manejo privado de la Nueva EPS, muy influenciada por Vargas Lleras, es de desfalco. La nación debe repararlo en lo que le corresponde». El presidente insistió en que la reforma a la salud, que no logró avanzar en el Congreso, era la única vía para transformar la Ley 100 y garantizar el derecho a la salud. «Propuse sacar las EPS del sistema de aseguramiento financiero y darles otras funciones en el sistema de salud, pero simplemente el Congreso no respondió a la necesidad de la vida y la salud del pueblo», lamentó.
Las declaraciones de Petro y Corcho se producen en un escenario de alta tensión política, a pocos días de que concluya el mandato del presidente saliente. Mientras el gobierno defiende su gestión en salud, las denuncias de corrupción y desfalco plantean interrogantes sobre el futuro del sistema y la capacidad de los entes de control para investigar a fondo los manejos de los recursos públicos destinados a la salud de los colombianos. Corcho fue enfática al señalar que la única salida a la crisis es «eliminar la intermediación y pagar directamente a clínicas y hospitales», una tesis que comparte el presidente Petro y que quedó pendiente en el Congreso.












