Petro vincula incendios en Tolima con intereses de Israel sin presentar pruebas

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El expresidente Gustavo Petro afirmó, sin presentar pruebas, que los incendios forestales que azotan al departamento del Tolima no son provocados por terroristas de izquierda, como lo ha sugerido el Gobierno Nacional, sino que responderían a intereses de Israel en la búsqueda de tierras para su proyecto expansionista «Gran Israel». La polémica estalló después de que el ministro del Interior, Rodrigo Lara, señalara el pasado 22 de agosto que detrás de las llamas podrían estar manos criminales ligadas a las disidencias de las Farc y a la gran minería ilegal, ofreciendo una recompensa de hasta 100 millones de pesos por información que condujera a los responsables.

Mientras la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (Ungrd) reportaba que el Tolima es el departamento con más focos activos en el país, con ocho incendios forestales en el corregimiento de Gualanday, en el municipio de Coello, y otras zonas, Petro utilizó su cuenta de la red social X para lanzar una tesis alternativa. El exmandatario comparó la situación con los incendios en Argentina, asegurando que ambos comparten “una causa común” y no son provocados por “supuestos terroristas de izquierda”, contradiciendo directamente la versión del ministro Lara y de la gobernadora del Tolima, Adriana Magali Matiz Vargas. En sus mensajes, vinculó los hechos con la empresa Palantir, del empresario Peter Thiel, y acusó a los israelíes de tener “total control sobre el gobierno de Abelardo”, sin detallar a quién se refería, y de mantener una “presencia militar en tierra colombiana” con fines de inteligencia.

Choque de versiones sin evidencia

La declaración del ministro Lara, emitida el 22 de agosto, había puesto el foco en la investigación criminal. “Se van a tomar medidas para investigar básicamente las manos criminales que puedan estar provocando estos incendios. Se tiene información de que personas presuntamente ligadas a la gran minería ilegal que se presenta en municipios como Ortega o a grupos de narcoterroristas, como las organizaciones de las llamadas disidencias, puedan estar provocando estos incendios para sembrar el caos y distraer la acción de la fuerza pública”, afirmó el funcionario en su momento. Sin embargo, Petro no solo descartó esa hipótesis, sino que también apuntó contra la gobernadora Matiz, a quien acusó de haber señalado erróneamente a un grupo de jóvenes de ser los responsables de las quemas. La mandataria local había cuestionado la actitud de estas personas en Gualanday, diciendo que “mientras nuestros bomberos, la fuerza pública, los organismos de socorro, las instituciones y los campesinos llevan días jugándose la vida para apagar los incendios, no faltan quienes llegan a gritar, señalar, provocar confrontaciones y pretender convertir una emergencia en un escenario político”. En ningún momento los acusó directamente de provocar el fuego, pero Petro interpretó sus palabras como un intento de ocultar a los verdaderos causantes.

«Incendio forestal en Argentina y en el Tolima Colombia. ¿Tienen algo en común?: Sí. Ambos tienen causa común y no ha sido provocada por supuestos terroristas de izquierda como insinúan Lara (ministro del Interior) y la gobernadora del Tolima (Adriana Magali Matiz Vargas)».

Gustavo Petro, expresidente de Colombia

Las afirmaciones de Petro, que carecen de sustento probatorio público, añaden un nuevo ingrediente de tensión política en medio de una emergencia ambiental que mantiene en vilo a las autoridades locales y a los cuerpos de socorro. Mientras los bomberos y campesinos continúan combatiendo las llamas, el cruce de acusaciones entre el exmandatario, el Gobierno Nacional y la administración departamental desvía la atención del drama humano y ecológico que se vive en las laderas del Tolima. La gobernadora Matiz, por su parte, insiste en que no se puede politizar la emergencia, mientras que Petro redobla su apuesta por una conspiración internacional sin entregar una sola prueba que respalde su versión.

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