El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo colombiano, Gustavo Petro, mantuvieron este martes 7 de enero de 2026 una llamada telefónica de más de una hora que marcó un giro en las crecientes tensiones bilaterales desatadas por la captura del líder venezolano Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores en Caracas el pasado 3 de enero, mediante una operación militar estadounidense. En la conversación, ambos mandatarios acordaron restablecer las comunicaciones directas entre sus cancillerías y preparativos para una reunión en la Casa Blanca, con la participación del secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, y la canciller colombiana, Rosa Villavicencio.
La captura de Maduro escaló rápidamente la crisis, con Trump anunciando el éxito de la operación en su red social Truth Social ese mismo 3 de enero, afirmando que el líder venezolano había sido trasladado en avión fuera del país junto a su esposa. Colombia reaccionó con una nota verbal de protesta el 6 de enero, firmada por el embajador Daniel García-Peña y dirigida a Marco Rubio, rechazando cualquier acción militar unilateral que pusiera en riesgo a la población civil y llamando a la desescalada y al diálogo diplomático. Las acusaciones mutuas de narcotráfico intensificaron el conflicto, con Trump señalando a Petro por supuestas fábricas de cocaína en Colombia destinadas al mercado estadounidense, emitidas en conferencias de prensa desde la Casa Blanca y a bordo del Air Force One el 3 y 4 de enero, mientras Petro replicaba en X negando su involucramiento en archivos judiciales y denunciando calumnias.
La llamada ‘reconciliadora’ entre Petro y Trump
Todo este episodio de tensión entre Estados Unidos y Colombia, que se remonta a enero de 2025 por desacuerdos en política migratoria, la situación en Medio Oriente y la suspensión de visa a Petro con su inclusión en la lista OFAC, culminó en amenazas de intervención militar por parte de Trump, quien llegó a decir que Colombia estaba «muy enferma» y gobernada por un hombre al que le gustaba producir cocaína. Petro, por su parte, evocó su pasado guerrillero al jurar retomar las armas por la patria si era necesario, pese a su compromiso de 1989, y ordenó el retiro de comandantes militares que prefirieran la bandera estadounidense, al tiempo que convocaba movilizaciones en plazas públicas como la Plaza de Bolívar en Bogotá a las 4 de la tarde del 7 de enero.
“Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder, el presidente Nicolás Maduro, fue capturado y trasladado en avión junto con su esposa, fuera del país”
Donald Trump, Presidente de Estados Unidos (Truth Social, 3 de enero de 2026)
En medio de conferencias de prensa, publicaciones en redes sociales como Truth Social y X, y movilizaciones populares, la llamada del 7 de enero representó un respiro. Trump la describió como un honor, agradeciendo el tono de Petro y confirmando los preparativos para la reunión en Washington, mientras el mandatario colombiano destacó haber tocado temas clave como la restablecimiento de canales directos para evitar la guerra, mencionando también una reunión entre Rosa Villavicencio y John McNamara, encargado de negocios de EE.UU. en Bogotá.
“Tiene fábricas de cocaína, tiene fábricas dónde hace cocaína, y sí, creo que voy a seguir con mi primera declaración. Está haciendo cocaína y la está enviando a Estados Unidos. Se tiene que cuidar su trasero”
Donald Trump, Presidente de Estados Unidos (conferencia de prensa)
“Mi nombre no aparece en los archivos judiciales sobre narcotráfico. Deje de calumniarme señor Trump. Su castigo es tratarme falsamente de narcotraficante y de tener fábricas de cocaína”
Gustavo Petro, Presidente de Colombia (X, 4 de enero de 2026)
Este diálogo directo llega tras una semana de declaraciones incendiarias, como las de Trump afirmando que «Venezuela está enferma, Colombia también está muy enferma» y aceptando la posibilidad de intervención con un «Eh, suena bien para mí. Sí», contrastando con el comunicado oficial del gobierno colombiano que priorizaba la paz regional. La esperada cumbre en la Casa Blanca podría redefinir las relaciones bilaterales, en un contexto de acusaciones de narcotráfico y presiones diplomáticas que han movilizado a la opinión pública colombiana.
“Fue un gran honor conversar con el presidente de Colombia, Gustavo Petro, quien llamó para explicar la situación de las drogas y otros desacuerdos que hemos tenido. Agradecí su llamada y su tono, y espero reunirme con él en un futuro cercano. Se están realizando los preparativos entre el secretario de Estado, Marco Rubio, y la canciller de Colombia. La reunión tendrá lugar en la Casa Blanca en Washington, D.C.”
Donald Trump, Presidente de Estados Unidos (Truth Social, 7 de enero de 2026)
“Hoy hemos hablado por teléfono por primera vez desde que es presidente. En la conversación toqué dos temas, para no alargarme, le dije, y una solicitud: se restablezcan las comunicaciones directas entre cancillerías y presidente. Si no se dialoga, hay guerra (…) Lo que sucedió hoy, después de mucho tiempo, es que hablamos, y restablecí comunicación por primera vez”
Gustavo Petro, Presidente de Colombia (7 de enero de 2026)

















