El presidente de Colombia, Gustavo Petro, sostuvo una llamada telefónica de una hora con su homólogo de Estados Unidos, Donald Trump, el 7 de enero, un diálogo que modificó el curso de la política bilateral y evitó una crisis diplomática inminente. La conversación se realizó desde el despacho presidencial en la Casa de Nariño, en Bogotá, utilizando un dispositivo especial de comunicación similar a un computador, instalado por funcionarios de la Embajada de Estados Unidos por razones de seguridad nacional. Solo Petro pudo escuchar a Trump, con la asistencia de un traductor de la Casa Blanca, y el mandatario colombiano dominó la charla hablando durante 45 minutos, mientras que Trump intervino por 15 minutos, evitando así un discurso confrontacional que Petro tenía previsto.
La llamada surgió en respuesta a amenazas de intervención militar estadounidense, similares a las planteadas contra Nicolás Maduro en Venezuela, en un momento en que las relaciones diplomáticas entre ambos países estaban al borde de la ruptura. Petro había planeado un discurso crítico ante una multitud en la Plaza de Bolívar, pero esta comunicación directa impidió el agravamiento de las tensiones. Inicialmente, se había previsto un altavoz para que el equipo de Petro escuchara, pero el dispositivo no funcionó, lo que subrayó la confidencialidad de la charla.
Detalles de una conversación tensa pero constructiva
Durante el intercambio, Trump describió la relación previa como «muy hostil» y llegó a calificar a Petro de «dictador», además de afirmar que «Colombia también está muy enferma, gobernada por un hombre enfermo al que le gusta producir cocaína y venderla a los Estados Unidos, y no va a estar haciéndolo por mucho tiempo». No obstante, el presidente estadounidense calificó la conversación como «muy buena» y elogió al pueblo colombiano: «El pueblo de Colombia es increíble. La gente es grandiosa. Espero reunirme con ellos. Nos vamos a reunir en un futuro muy cercano». Por su parte, Petro replicó señalando que «muchos de los políticos que han llegado aquí al estado de La Florida y Washington tienen relaciones con el narcotráfico», y enfatizó su postura con la frase «Si no se dialoga, hay guerra». El embajador Daniel García-Peña destacó el dominio de Petro en la conversación, a pesar de que el presidente colombiano intentó limitar su intervención, lo cual resultó complejo.
«ha sido muy hostil»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
«dictador»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos, refiriéndose a Petro
«El pueblo de Colombia es increíble. (…) La gente es grandiosa. Espero reunirme con ellos. Nos vamos a reunir en un futuro muy cercano»
Donald Trump, presidente de Estados Unidos
«muchos de los políticos que han llegado aquí al estado de La Florida y Washington tienen relaciones con el narcotráfico»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Esta llamada no solo desactivó una bomba diplomática, sino que abrió la puerta a un posible encuentro en la Casa Blanca, donde Trump expresó su disposición a reunirse. El episodio, mencionado por Petro como ocurrido en 2026 en una intervención posterior, marca un giro en las relaciones bilaterales, priorizando el diálogo sobre la confrontación en un contexto de crecientes desacuerdos por temas como el narcotráfico y la seguridad regional.

















