Petrobras y Ecopetrol confirman hallazgo de gas en pozo del Caribe

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En un anuncio que marca un nuevo capítulo para la exploración de hidrocarburos en el país, las compañías Petrobras y Ecopetrol confirmaron el hallazgo de gas natural en el pozo Sandía-1, ubicado a 42 kilómetros de la costa colombiana, en el bloque GUA-OFF-0 del mar Caribe. El descubrimiento, que se enmarca en una estrategia de largo plazo de Petrobras para explorar nuevas áreas y recomponer reservas, se suma a los desarrollos de campos cercanos como Sirius y Copoazú y representa un paso significativo para fortalecer la seguridad energética nacional y reducir la dependencia de importaciones futuras.

La perforación del pozo Sandía-1, operado por Petrobras con una participación del 44,4% en asocio con Ecopetrol, que posee el 55,6% restante, se inició el pasado 12 de junio y finalizó el 29 de julio de 2026, alcanzando una profundidad total de 1.285 metros. Durante las labores exploratorias, los equipos técnicos identificaron intervalos con presencia de gas natural, los cuales están siendo evaluados mediante registros de pozo. En las próximas semanas, los análisis de laboratorio determinarán el volumen exacto y la calidad del recurso descubierto. El bloque opera bajo un contrato firmado con la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).

Un hallazgo estratégico en el Caribe colombiano

La relevancia del descubrimiento trasciende el pozo mismo, ya que su ubicación geográfica, a solo 9 kilómetros de Copoazú y a 18 kilómetros de Sirius, sugiere una posible conexión geológica que podría facilitar las operaciones técnicas y logísticas futuras. Tanto Sirius, con sus descubrimientos previos Sirius-1 y Sirius-2, como Copoazú-1 representan hitos clave en la exploración costa afuera de Colombia. Esta cercanía abre la posibilidad de compartir infraestructura submarina y de superficie, optimizando costos y tiempos de desarrollo. Para Ecopetrol, que valora el hallazgo como un paso relevante hacia la autosuficiencia, el núcleo del proyecto es sumar nuevas reservas que garanticen el abastecimiento interno y mitiguen la necesidad de comprar gas en el mercado internacional.

El anuncio de Sandía-1 se produce en un momento en que Colombia busca desesperadamente asegurar su futuro energético. Mientras los resultados completos y la certificación de las reservas aún dependen de las pruebas de laboratorio, el sector ya anticipa que, de confirmarse las estimaciones preliminares, este pozo se convertirá en un activo fundamental para la matriz de gas del país en la próxima década. El compromiso de las compañías, bajo la supervisión de la ANH, es continuar con las evaluaciones técnicas para avanzar hacia una eventual fase de desarrollo que permita poner el recurso en producción.

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