Pistachos ayudan a reducir la presión arterial, según estudio

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Una revisión sistemática publicada en 2021 en el British Journal of Nutrition, que analizó 13 ensayos aleatorizados en los que participaron 563 adultos, concluyó que el consumo regular de pistachos naturales o tostados sin sal puede contribuir a reducir la presión arterial sistólica. El análisis de estos estudios evidenció una disminución promedio de 2,12 mmHg en la presión sistólica, mientras que no se registraron cambios significativos en la presión diastólica. Este hallazgo posiciona al pistacho como un aliado dentro de una alimentación cardiosaludable, aunque los expertos insisten en que no reemplaza el tratamiento médico ni la evaluación profesional.

El mecanismo detrás del beneficio cardiovascular

Los investigadores atribuyen este efecto a la composición nutricional del pistacho, que incluye potasio —un mineral que ayuda a relajar los vasos sanguíneos—, grasas monoinsaturadas, fibra, fitoesteroles y antioxidantes. Estos componentes actúan de forma sinérgica para mejorar la salud vascular. La porción sugerida para obtener estos beneficios es de aproximadamente 28 gramos al día, lo que equivale a entre 49 y 50 unidades. No obstante, la recomendación enfatiza que deben ser pistachos sin sal o con bajo contenido de sodio, ya que el exceso de sal podría anular el efecto positivo sobre la presión arterial.

La presión arterial elevada es un problema de salud común en la población adulta y constituye un factor de riesgo importante para complicaciones cardíacas y vasculares. De acuerdo con datos del National Institutes of Health de Estados Unidos, el consumo habitual de frutos secos se ha vinculado con una reducción del riesgo cardiovascular. En estudios controlados, se ha observado que el consumo de pistachos no solo reduce la presión sistólica, sino que también disminuye la resistencia vascular periférica, especialmente en situaciones de estrés agudo.

Integración en una dieta saludable y otros hábitos recomendados

Los especialistas recomiendan incorporar los pistachos de forma versátil en la alimentación diaria, ya sea como snack, en ensaladas, yogures o como sustituto de productos ultraprocesados. Sin embargo, advierten que deben ser parte de una estrategia integral que incluya una dieta rica en verduras, frutas, legumbres y cereales integrales, así como actividad física regular, descanso adecuado y la reducción del consumo de alcohol y sal. Entre los alimentos que se deben evitar en casos de hipertensión figuran el pan industrial, la cafeína, los aderezos procesados, las margarinas, los quesos curados, los embutidos, los dulces y los encurtidos. Los pistachos, en su versión más natural, ofrecen una alternativa saludable frente a estos productos.

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