En el conjunto residencial Brisas del Mar, ubicado en el sector Miramar de Barranquilla, un pitbull atacó de manera fatal a una perrita yorkie, en un incidente captado por las cámaras de seguridad y que dejó herido a un joven que intentó intervenir para salvar a la mascota. La dueña del pitbull, quien también paseaba un pastor alemán, perdió el control del animal cuando este tiró de la correa, la derribó y se abalanzó sobre la yorkie, causándole lesiones y fracturas que le provocaron la muerte poco después en una clínica veterinaria.
El joven, dueño de la yorkie, resultó herido en el forcejeo al tratar de separar a los perros, mientras que el personal de seguridad del conjunto acudió al lugar, aunque su intervención no fue inmediata ni efectiva. La familia afectada, incluyendo la madre del joven, quien reporta tanto heridas físicas como emocionales en su hijo, ha recibido advertencias previas sobre la peligrosidad de los perros del pitbull y había reportado el caso a la Policía del cuadrante, pero los animales seguían siendo paseados sin bozal.
Marco legal y nuevas obligaciones para propietarios
Este trágico suceso ocurre en un contexto donde Colombia ha endurecido las regulaciones para los dueños de razas potencialmente peligrosas, como el pitbull y sus cruces, definidas en el artículo 126 del Código Nacional de Policía. La Ley 2480 de 2025, conocida como Ley Kiara y vigente desde 2026, exige el registro obligatorio de estos perros de manejo especial, un seguro de responsabilidad civil, así como el uso de bozal y traílla en espacios públicos. Las sanciones por incumplimiento superan los 900.000 pesos, y la familia afectada anuncia acciones legales contra los dueños del pitbull por no acatar estas normas pese a las advertencias previas.
«Sí, esos perros siempre matan a los más pequeños y hasta atacan a los dueños… Ahora que paguen».
Usuarios en redes sociales
«Que los dueños paguen por no tener el bozal puesto y que lo pongan a dormir, hoy fue un perro, mañana puede ser un niño».
Usuarios en redes sociales
El video del ataque circula ampliamente en redes sociales, generando indignación y debates sobre la tenencia responsable de mascotas agresivas, en un recordatorio de que el incumplimiento de las medidas de seguridad no solo pone en riesgo a otros animales, sino también a personas, incluyendo niños.











