La senadora María José Pizarro, jefa de debate de la campaña presidencial de Iván Cepeda, cuestionó duramente la metodología empleada por el Centro Nacional de Consultoría (CNC) en una encuesta que ubica a su candidato en primer lugar, y criticó la interpretación que el periodista Daniel Coronell hizo de los resultados. El intercambio se dio en redes sociales como X y Facebook, en medio de la recta final de la campaña hacia la primera vuelta, justo después de que la revista Cambio publicara el sondeo realizado entre el 16 y 22 de mayo.
Pizarro señaló que el CNC estima la intención de voto sobre el total de personas encuestadas, a diferencia de otras firmas como Invamer, que filtran la muestra solo entre quienes manifiestan que definitivamente votarán. Según la senadora, esa metodología “sobrerrepresenta a personas que pueden ser abstencionistas” y distorsiona la lectura real del electorado. La crítica también apuntó a la cobertura territorial del CNC, que excluyó zonas del Pacífico afrocolombiano como Buenaventura, Tumaco y Quibdó, lo que, a su juicio, profundiza el sesgo de los resultados.
La respuesta de Daniel Coronell
El periodista Daniel Coronell, quien difundió la encuesta, respondió a Pizarro defendiendo la publicación. Explicó que la aparición de múltiples sondeos en un mismo día obedece a que el plazo legal para difundir encuestas vence a la medianoche, y descartó cualquier intención de manipulación. “No creo que haya una conspiración”, afirmó Coronell, y recomendó concentrarse en la explicación de los números y no en supuestas motivaciones ocultas.
“Respetada María José Pizarro, la publicación de múltiples encuestas obedece a que a la medianoche terminó el plazo legal (…) No creo que haya una conspiración”.
Daniel Coronell, periodista
El sondeo del CNC fue realizado a través de 2.202 entrevistas presenciales y arrojó a Iván Cepeda con un 33,4 % de intención de voto, seguido de Abelardo de la Espriella con 30,9 % y Paloma Valencia con 12,6 %. Pizarro insistió en que, al calcular los porcentajes sobre el total de encuestados, se incluye a quienes no piensan votar, inflando artificialmente ciertas cifras. “¿Estamos de acuerdo en que la sobrerrepresentación o la subrepresentación sesga el resultado?”, preguntó la senadora, dejando abierto el debate sobre la fiabilidad de los datos presentados.
El cruce de opiniones refleja las tensiones habituales entre las campañas y los medios en elecciones cerradas, donde cada punto porcentual es disputado. Mientras Pizarro defendió la metodología de Invamer como más rigurosa, Coronell insistió en que la transparencia de los números es suficiente y que cualquier interpretación debe basarse en los datos, no en conjeturas. La discusión, que tuvo lugar en la recta final antes del cierre legal de encuestas, evidencia la sensibilidad de todos los actores frente a la información que puede inclinar la balanza electoral.












