La Policía Metropolitana de Bogotá capturó a Carlos Guillermo Contreras Ramírez, de 39 años, y a Alexander Ega Colina Velazco, de 19 años, la noche del martes 2 de diciembre en el barrio Canaima de Usaquén, al norte de la capital, tras una persecución vehicular iniciada por disparos al aire con un fusil calibre 556. La alerta de transeúntes a través de la línea de emergencia permitió localizar el vehículo en la calle 195 con carrera 20, donde los uniformados interceptaron a los sospechosos, quienes cubrían sus rostros con máscaras inusuales, incluyendo una réplica de las usadas por médicos durante la peste negra.
Durante la operación, las autoridades incautaron el fusil calibre 556, un proveedor y cinco cartuchos, además de la máscara. Los capturados enfrentan investigaciones por posible vínculo con una banda criminal y reincidencia, ya que Contreras Ramírez tiene un historial delictivo que incluye una condena de siete años y cinco meses de prisión, impuesta el 6 de abril de 2015, por extorsión agravada, porte ilegal de armas y hurto calificado. Este hombre trabajaba para una oficina de cobro en Cali y estuvo involucrado en la extorsión a un empresario minero en Socotá, Boyacá, en 2013, donde se llevaron a cabo cobros por 1.200 millones de pesos (unos 300.000 dólares), 200 millones de pesos (50.000 dólares) y 20 millones de pesos (5.000 dólares), acompañados de un robo de cadenas y un reloj de oro.
Antecedentes y legalización de la captura
La captura fue legalizada el mismo 2 de diciembre por un juez, quien avaló la actuación policial. La Fiscalía General de la Nación imputó cargos a los detenidos e impuso medida de aseguramiento, destacando la evidencia de reincidencia criminal en Bogotá. El vehículo utilizado en los hechos pertenece a Leidy Yamile Bermúdez Rodríguez, una comerciante de Villavicencio, quien prestó la camioneta a su pareja.
“Le presté la camioneta a mi pareja, en este momento voy camino a Bogotá, pero las autoridades no se han comunicado conmigo. Me acabé de enterar de lo sucedido”.
Leidy Yamile Bermúdez Rodríguez, propietaria del vehículo
“Tampoco sé quién es el hombre que realiza los disparos. Mañana me acercaré a la Policía a atender la situación y voy a consultar con mi abogado para definir cómo proceder porque yo no tengo nada que ver”.
Leidy Yamile Bermúdez Rodríguez, propietaria del vehículo
Este incidente subraya la persistencia de actividades delictivas relacionadas con bandas organizadas en el norte de Bogotá, donde la Policía continúa fortaleciendo operativos para garantizar la seguridad ciudadana y desarticular redes de extorsión y porte ilegal de armas.















