La Policía Metropolitana de Bogotá clausuró de manera inmediata un taller de montallantas en el barrio Fontibón, específicamente en la calle 13 con carrera 128, durante el fin de semana del 17 y 18 de enero, tras la denuncia de un conductor de un carro eléctrico que resultó afectado por un pinchazo en una de sus llantas. El cierre se produjo después de que las autoridades verificaran graves irregularidades en los cobros realizados por el establecimiento, donde el cliente fue inicialmente dirigido a ese taller cercano y enfrentó una situación de extorsión disfrazada de servicio mecánico.
El conductor, quien buscaba una reparación rápida, recibió un presupuesto inicial de apenas 80.000 pesos, pero al final le presentaron una factura que superaba los tres millones de pesos, alegando daños en cuatro llantas tras una segunda revisión en el lugar. Esta práctica forma parte de un modus operandi común en estos casos de pinchallantas, donde los talleres aprovechan la vulnerabilidad del conductor para inflar costos de manera desproporcionada, lo que llevó a la intervención policial para proteger a los ciudadanos.
Alza preocupante en denuncias por extorsión vial
Este incidente se enmarca en un incremento alarmante de las denuncias por pinchallantas en Bogotá, con un aumento superior al 124% registrado en 2025 y cerca de 140 llamadas al 123 relacionadas con estos hechos. Ante esta ola de extorsiones mediante el método de pinchallantas, las autoridades han fortalecido los controles policiales en las zonas de mayor riesgo, como Fontibón, para desarticular estas redes que acechan a los conductores desprevenidos.
La información sobre esta clausura fue revelada inicialmente por el programa El Ojo de la Noche y Noticias Caracol, destacando la importancia de la vigilancia ciudadana y la respuesta rápida de la Policía Metropolitana para erradicar estas prácticas delictivas en la capital.















