Las autoridades confirmaron que la muerte de Manuel José Páez Álvarez, reconocido exmánager del cantautor Diomedes Díaz entre 2005 y 2013, no se trató de un robo, homicidio ni accidente. Su cuerpo fue hallado el 30 de diciembre alrededor del mediodía en la parte baja de un cerro que conecta El Rodadero con las playas Inca Inca y Calderón en Santa Marta. La conclusión surge de la última llamada telefónica que realizó minutos antes a su hija Isabela Páez Ariza, en la que se despidió de manera emotiva.
La investigación policial, liderada por el coronel Jaime Ríos, comandante de la Policía Metropolitana de Santa Marta, analizó la escena del hallazgo y determinó la ausencia total de terceros involucrados. El cuerpo no presentaba signos de violencia, forcejeo ni lesiones defensivas, y todas las pertenencias de Páez Álvarez se encontraron intactas. Vestía ropa cómoda adecuada para una ruta de caminata que frecuentaba en esa zona popular entre los caminantes, donde residía y realizaba su rutina diaria.
La llamada de despedida y los antecedentes familiares
Isabela Páez Ariza relató que en esa conversación final, su padre expresó gratitud por el tiempo compartido, la vida y los momentos vividos juntos, manifestando que ya no quería continuar. La familia aportó información clave sobre sus antecedentes de trastorno de ansiedad y depresión, lo que contextualiza el suceso. Páez Álvarez había organizado numerosos conciertos y giras de Diomedes Díaz durante su gestión, dejando un legado en el mundo del vallenato.
“Se estaba despidiendo. Agradeciendo el tiempo compartido, la vida, los momentos. Dijo que ya no quería estar”
Isabela Páez Ariza, hija de Manuel José Páez Álvarez
Con base en el material recopilado, los testimonios familiares y el estado del cuerpo, la Policía descartó cualquier posibilidad delictiva, cerrando la investigación sin identificar responsables ni clasificarla como un delito.
“De acuerdo con el material recopilado y los testimonios familiares, podemos establecer que no hubo participación de un tercero. Se descarta cualquier posibilidad de robo u homicidio”
Coronel Jaime Ríos, comandante Policía Metropolitana de Santa Marta
El cuerpo de Manuel José Páez Álvarez fue trasladado a Ocaña, en el Norte de Santander, para unas exequias privadas, marcando el cierre de este triste capítulo en la vida de su familia y allegados.

















