Policía Nacional no agradecerá al ELN y exige liberación de todos los secuestrados

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El director de la Policía Nacional, general William Rincón, rechazó de manera categórica agradecer al Ejército de Liberación Nacional (ELN) por el anuncio de la liberación de los agentes Franki Esley Hoyos Murcia y Yordin Fabián Pérez Mendoza, miembros de la Dijín que permanecen secuestrados desde el 20 de julio de 2025. El alto oficial, en una declaración tajante, no solo repudió el hecho del secuestro sino que exigió la libertad sin condiciones de todos los cautivos en poder de ese grupo armado. «Nosotros no estamos de acuerdo con todo lo que tiene que ver con el secuestro. Lo repudiamos como policías y como colombianos. Exigimos que los deben deliberar; por supuesto, no les vamos a agradecer, solamente queremos que los liberen», afirmó el general Rincón, dejando claro que la institución no otorgará ningún tipo de reconocimiento al ELN por un acto que consideran delictivo.

El anuncio de la liberación fue difundido por el ELN a través de un comunicado en Telegram, donde el grupo guerrillero informó que los dos uniformados serán puestos en libertad el martes 16 de junio de 2026. En el texto, la organización alzada en armas justificó su decisión argumentando que los agentes han cumplido la «pena» que les fue impuesta, una terminología que la Fuerza Pública rechaza por considerar que el secuestro es un delito y no un mecanismo de justicia. «Mañana, martes 16 de junio del 2026, dejaremos en libertad plena, por pena cumplida, a los señores agentes de policía Dijín, Franki Elsey Hoyos Murcia y Yordi Fabián Pérez Mendoza», rezaba la misiva, que marca el fin de un cautiverio de casi un año para los dos integrantes de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol.

Liberación con acompañamiento internacional

De acuerdo con la información proporcionada, la liberación se llevará a cabo con la mediación de una comisión humanitaria, organismos internacionales y el acompañamiento de la Iglesia católica, un protocolo que el ELN ha utilizado en ocasiones anteriores para este tipo de actos. Pese a que no se especificó el lugar del cautiverio ni el punto exacto de la entrega, las autoridades esperan que el proceso transcurra sin contratiempos. Mientras tanto, la Policía Nacional se mantiene firme en su posición de no agradecer ni negociar con los secuestradores, una postura que el general Rincón reiteró con vehemencia, subrayando que la única exigencia es la liberación plena de los agentes.

La lucha contra el secuestro no se detiene

En un contexto donde el secuestro sigue siendo una de las problemáticas más graves del país, el Gaula Militar reportó un exitoso operativo en la bahía de Buenaventura, específicamente en el sector Limones, donde logró el rescate de ocho personas que estaban en poder de presuntos integrantes de la banda criminal «Los Shottas». Entre los liberados se encontraba un bebé de tan solo un año de edad, lo que resalta la crudeza de este delito. Durante la operación, los secuestradores huyeron, dejando abandonadas dos embarcaciones que fueron recuperadas, mientras que una tercera fue decomisada. Además, las autoridades incautaron 31 cartuchos calibre 9 milímetros y 60 cartuchos calibre 5.56 milímetros, así como un compartimento oculto que presuntamente era utilizado para el tráfico de drogas.

«Nosotros no estamos de acuerdo con todo lo que tiene que ver con el secuestro. Lo repudiamos como policías y como colombianos. Exigimos que los deben deliberar; por supuesto, no les vamos a agradecer, solamente queremos que los liberen».

General William Rincón, director de la Policía Nacional

El caso de los agentes Hoyos y Pérez se suma a la larga lista de víctimas del secuestro en Colombia, un flagelo que el Estado combate sin tregua. Mientras el ELN anuncia una liberación que la Policía no celebra, las autoridades continúan trabajando en la desarticulación de las estructuras criminales que mantienen a cientos de colombianos privados de su libertad. La posición firme del Gobierno es clara: no hay espacio para el reconocimiento a los grupos armados que usan el secuestro como herramienta de presión, y la única meta es la liberación total e incondicional de todos los cautivos.

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