La Policía Metropolitana de Bogotá llevó a cabo una explosión controlada en una caja sospechosa abandonada en la localidad de Engativá, cerca del aeropuerto Internacional El Dorado, poco antes del mediodía de este sábado 14 de marzo. El incidente ocurrió dentro de un vehículo del Sistema Integrado de Transporte Público (Sitp) y generó una fuerte movilización de un operativo antiexplosivos de la Policía Nacional, activado tras un reporte ciudadano sobre un posible artefacto explosivo.
Tras la inspección inicial con perros detectores que no arrojaron señas concluyentes, los uniformados procedieron con el uso de un cañón disruptivo para desintegrar la caja de manera segura, sin poner en riesgo a personas o espacios cercanos. Como medida preventiva, se desalojaron viviendas aledañas y se acordonó la zona, garantizando la seguridad en una área de alto tráfico próximo al principal aeropuerto de la capital.
Resultado negativo y protocolos cumplidos
Una vez concluida la detonación controlada, que simuló una explosión por el sonido emitido, los expertos revisaron los restos y confirmaron la ausencia de cualquier artefacto explosivo, destruyendo únicamente el objeto abandonado. La acción subraya la respuesta rápida y efectiva de las autoridades ante alertas de este tipo, manteniendo el área restringida temporalmente para avanzar en las investigaciones complementarias.
“En Engativá se reporta una caja abandonada, con lo cual se activa policía antiexplosivos. Siguiendo procedimientos los perros entran en inspección pero no dan señas concluyentes. Se avanza en el procedimiento con uno de cañón disruptivo para desintegrar la caja sin poner en peligro personas o espacios. Se desintegra (por eso suena detonación) y tras la inspección no se encuentra presencia de artefacto explosivo. Resultado final destrucción del objeto abandonado”
Policía Nacional, comunicado oficial
Este suceso resalta la importancia de los protocolos de seguridad en Bogotá, especialmente en zonas sensibles como Engativá, y tranquiliza a la ciudadanía al confirmar que no existía amenaza real, permitiendo el retorno gradual a la normalidad en la zona afectada.











