En un operativo conjunto que golpea las finanzas del narcotráfico en el Pacífico colombiano, la Policía Nacional y la DEA destruyeron una pista clandestina de 1.280 metros de longitud ubicada en la Isla Nayita, corregimiento de Puerto Merizalde, zona rural de Buenaventura, Valle del Cauca. La intervención es el primer resultado conocido de la Operación Soberanía Uno, una campaña que busca inhabilitar al menos ocho corredores aéreos ilegales utilizados por organizaciones criminales para mover cocaína hacia Estados Unidos y Europa. La pista, que se encontraba a solo 1.200 metros de la costa del Pacífico, facilitaba el despegue y aterrizaje de aeronaves livianas con menor riesgo de detección, integrando una cadena logística que iba desde la producción hasta las rutas internacionales.
Durante el operativo, unidades de la Policía Nacional, la Fuerza Aérea Colombiana, la Fiscalía General de la Nación y la DEA desplegaron tres helicópteros UH-60 Black Hawk, un helicóptero Arpía y un avión Fantasma, junto con Comandos Jungla y el equipo Gruli. Los efectivos instalaron cargas explosivas en cuatro tramos a lo largo de los 1.280 metros de la pista, logrando su destrucción total. Además, afectaron una hectárea de cultivos de coca e incautaron 454 litros de gasolina (120 galones) y 198 bultos de cemento, materiales que eran empleados para el mantenimiento de la infraestructura ilegal. También fue desmantelado un centro de procesamiento de pasta base de coca, junto con los equipos utilizados para su producción.
Golpe a la estructura del Bloque Occidental Jacobo Arenas
La organización criminal vinculada a esta red es el Bloque Occidental Jacobo Arenas, frente Jaime Martínez del Estado Mayor Central (EMC), asociado a alias Iván Mordisco. Esta facción tiene presencia en el suroccidente de Colombia y controla rutas estratégicas para el tráfico transnacional de drogas. El Brigadier General William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos de la Policía Nacional, destacó la efectividad del despliegue: «El operativo demuestra nuestra capacidad para llegar a zonas estratégicas utilizadas por las organizaciones criminales», afirmó el alto oficial. La operación forma parte de la Estrategia Esmeralda Plus y cuenta con la coordinación de la DEA, reforzando la cooperación bilateral en la lucha contra el narcotráfico.
«El operativo demuestra nuestra capacidad para llegar a zonas estratégicas utilizadas por las organizaciones criminales»
Brigadier General William Castaño Ramos, director de Antinarcóticos de la Policía Nacional
La Seccional de Investigación Criminal realizó la investigación inicial que permitió identificar la pista y planificar el golpe. La Policía afirmó que este procedimiento reduce significativamente las capacidades de movilidad y producción de la organización en la cadena del tráfico transnacional de drogas. Con la Operación Soberanía Uno, las autoridades buscan cerrar progresivamente los corredores aéreos ilegales que conectan los centros de producción en el Pacífico con las rutas internacionales, afectando directamente la logística de los grupos narcotraficantes que operan en la región.










