El precio promedio nacional del pollo asado en Colombia escaló a 43.561 pesos en diciembre de 2025, según el Índice de Pollo Asado publicado por La República, lo que representa un incremento interanual de 1,89 por ciento o 809 pesos más que los 42.752 pesos registrados en diciembre de 2024. Este sondeo realizado en siete ciudades principales del país, como Medellín, Tunja, Cartagena, Cali, Cúcuta, Villavicencio y Bogotá, evidencia disparidades regionales notables, con Medellín liderando con 51.330 pesos como el valor más alto y Bogotá cerrando en 35.180 pesos, una baja significativa desde los 52.066 pesos del año anterior, mientras Tunja registró el promedio más bajo con 34.500 pesos, seguida de Cartagena en 50.580, Cali en 46.780, Cúcuta en 46.360 y Villavicencio en 40.200.
Este aumento se produce en el contexto del reciente ajuste del salario mínimo para 2026, que subió un 23,7 por ciento alcanzando los 2 millones de pesos incluyendo el auxilio de transporte, impulsado por una inflación acumulada del 5,3 por ciento hasta noviembre de 2025. El pollo asado, considerado un indicador informal de las presiones inflacionarias en el consumo de los hogares, muestra en esta variación interanual la más baja del cuarto trimestre, justo antes de la publicación del dato final de inflación de diciembre por parte del Dane, un referente clave para las decisiones sobre tasas de interés del Banco de la República y ajustes indexados.
Proyecciones de inflación y tasas de interés
Economistas como Julio Romero, de Corficolombiana, y David Cubides, del Banco de Occidente, anticipan una aceleración inflacionaria, con el IPC de diciembre en torno al 5,34 por ciento, impulsado por alimentos con un 5,34 por ciento, servicios con un 7,65 por ciento y bienes en 2,78 por ciento, aunque compensado parcialmente por la caída en regulados. Para 2026, se prevé que la inflación se dirija hacia el 6 por ciento, lo que podría llevar a un alza de 50 puntos básicos en la tasa del Banco de la República en enero, situándola en 9,75 por ciento desde el actual 9,25 por ciento, con posibilidad de mantenimiento por octavo mes consecutivo o un incremento ligado a la revisión salarial. Adicionalmente, el aumento en el gas natural vehicular tiene un efecto limitado en el transporte, dado que la mayoría de la flota opera con diésel.
«También proyectamos una variación mensual del IPC de 0,39%. Esperamos que los principales aportes provengan de alimentos, servicios y bienes, en ese orden, parcialmente compensados por la caída de regulados.»
Julio Romero, economista jefe de Corficolombiana
«Prevemos una aceleración de la inflación este año hacia 6%, que traería un aumento de 50 puntos básicos en la tasa del Banco de la República en enero, dejando la tasa en 9,75%, desde 9,25% actual.»
David Cubides, economista jefe del Banco de Occidente
Estas dinámicas subrayan la sensibilidad del mercado al ciclo inflacionario y salarial, donde el pollo asado no solo mide el bolsillo familiar sino que anticipa tendencias macroeconómicas que impactarán el poder adquisitivo en Manizales y el resto del país durante el próximo año.

















