Polo Polo arremete contra Oviedo por no definirse en segunda vuelta

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El representante a la Cámara Miguel Polo Polo lanzó duras críticas contra el excandidato vicepresidencial Juan Daniel Oviedo por su decisión de no respaldar públicamente a ningún aspirante en la segunda vuelta presidencial, mientras celebró el apoyo irrestricto que el exfórmula vicepresidencial de Claudia López, Leonardo Huerta, le ha dado al candidato Abelardo de la Espriella. A través de un mensaje en su cuenta de X, difundido el 31 de mayo —cuando faltaban exactamente 18 días para la segunda vuelta—, Polo Polo contrastó ambas actitudes para cuestionar la indecisión de Oviedo, quien acompañó a Paloma Valencia en la contienda de primera vuelta y ahora se ha declarado neutral entre los dos finalistas: Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda.

Polo Polo, quien ocupa una de las dos curules destinadas a las comunidades negras en el Congreso hasta el próximo 20 de junio y ha sido un firme aliado de la bancada del Centro Democrático y la senadora María Fernanda Cabal, aunque apoyó tempranamente a De la Espriella, expresó su indignación con un mensaje cargado de calificativos. «No puedo creer que la fórmula vicepresidencial de la camaleónica de Claudia López se haya ido de frente, sin titubeos, a apoyar a Abelardo de la Espriella, mientras que Oviedo, siendo fórmula de Paloma y habiendo trabajado en el gobierno Duque, aún divaga entre la tiranía de Cepeda y la institucionalidad de Abelardo. ¡INACEPTABLE!», escribió el congresista, en una comparación que refleja la tensión en el espectro político de cara a la definición del balotaje.

El apoyo de Huerta y la independencia política

Leonardo Huerta, quien fue fórmula vicepresidencial de la exalcaldesa de Bogotá Claudia López en la fallida aspiración presidencial de esta, se convirtió en el centro de la polémica al anunciar su respaldo a De la Espriella, un movimiento que generó sorpresa por provenir de un sector alternativo. En sus declaraciones, Huerta justificó su decisión señalando su decepción con el gobierno de Gustavo Petro, al que acusó de estar envuelto en escándalos de corrupción y de haber instaurado una «confrontación permanente». «El gobierno no cumplió con las expectativas de transformación», afirmó, al tiempo que expresó admiración por el exministro José Manuel Restrepo, quien es la fórmula vicepresidencial de De la Espriella. Para despejar cualquier duda sobre la influencia de Claudia López, de quien se especula que podría inclinarse hacia Iván Cepeda, Huerta aclaró que su apoyo es una decisión personal: «Nuestros procesos políticos son independientes y no hay jefaturas políticas», enfatizó, dejando claro que su adhesión no obedece a instrucciones del movimiento Colombia La Nueva Historia.

«No puedo creer que la fórmula vicepresidencial de la camaleónica de Claudia López se haya ido de frente, sin titubeos, a apoyar a Abelardo de la Espriella, mientras que Oviedo, siendo fórmula de Paloma y habiendo trabajado en el gobierno Duque, aún divaga entre la tiranía de Cepeda y la institucionalidad de Abelardo. ¡INACEPTABLE!»

Miguel Polo Polo, representante a la Cámara

Huerta también se refirió al controvertido perfil de De la Espriella, reconocido por haber sido abogado de clientes cuestionados, y explicó su postura con una frase que busca desmarcarlo de posibles críticas: «Defender a una persona no significa defender una conducta», dijo, en un intento por justificar su apoyo más allá del pasado profesional del candidato.

La indecisión de Oviedo y el llamado a debates

Por su parte, Juan Daniel Oviedo, quien acompañó a Paloma Valencia en una candidatura de centro que no logró pasar a la segunda vuelta, ha mantenido una posición crítica pero neutral. El excandidato vicepresidencial calificó la coyuntura como una «elección entre dos extremos» y ha sido especialmente duro con la campaña de De la Espriella, a la que tildó de «sucia, machista y homofóbica», mientras que también ha cuestionado la falta de transparencia de Iván Cepeda. En un tono que refleja la frustración de su sector político tras el fracaso electoral de la iniciativa de centro que impulsó junto a Valencia, Oviedo reconoció que «la propuesta de gobierno de transición y estabilización no fue considerada viable por la mayoría de los votantes», y ha exigido a los finalistas un cambio de formato en la discusión pública: «No más cafés, más debates», reclamó Oviedo, en un llamado a que la contienda se defina con propuestas claras y enfrentamientos directos ante el electorado.

Mientras los bloques políticos se reacomodan para la recta final, la controversia desatada por Polo Polo expone las fisuras y las alianzas que se están tejiendo en la antesala del balotaje, donde tanto el respaldo explícito como la abstención pública se convierten en armas de campaña. La movilización del electorado de centro, al que pertenecían figuras como Oviedo y Huerta, se perfila como un factor determinante en una contienda que enfrenta a dos proyectos antagónicos, y donde cada adhesión o silencio suma o resta en la lucha por la presidencia.

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