Posesión de Espriella el 7 de agosto será en una guarnición militar del Cauca

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En una decisión que rompe con la tradición política colombiana, el presidente electo Abelardo de la Espriella ha insistido en posesionarse el próximo 7 de agosto de 2026 en una guarnición militar ubicada en el departamento del Cauca, en el suroccidente del país. La medida, que implica que las cámaras del Congreso se pongan de acuerdo para trasladar su sede al lugar de la ceremonia, busca enviar un mensaje contundente de recuperación de territorios que han estado históricamente abandonados por el Estado. El senador electo Enrique Gómez, líder de Salvación Nacional, respaldó la iniciativa al asegurar que se trata de un acto simbólico de la nueva administración para hacer frente a la presencia de economías ilegales y grupos armados.

Gómez fue enfático al defender la decisión, señalando que este gesto representa el inicio de una nueva etapa para las regiones más golpeadas por la violencia. «Nos preguntan mucho: ¿al Cauca a qué? Pues a recuperar el Cauca, Nariño, Chocó y todas las regiones que han estado históricamente abandonadas», afirmó el senador electo, quien además sentenció que «el concepto de la república independiente del suroccidente de tiro fijo no pasará». El Congreso deberá ahora resolver los detalles logísticos y constitucionales para llevar a cabo la posesión fuera de su sede tradicional en Bogotá, un movimiento que, según sus defensores, centrará el mandato en las problemáticas de zonas relegadas.

El drama de la extorsión en el suroccidente

La decisión de posesionarse en el Cauca no es un mero cambio de escenario, sino que responde a una realidad que afecta a millones de colombianos. Enrique Gómez describió con crudeza la situación que viven los ciudadanos en el macizo colombiano y departamentos como Huila, Caquetá, Putumayo y Patía. «No existe un rincón de esas carreteras donde los transportadores, los empresarios, los productores agropecuarios, los cafeteros no tengan que pagar vacuna», denunció el senador electo, quien agregó que la población está sometida a extorsión y «chantaje electoral». En este contexto, Gómez recalcó que «aquí el poder del símbolo de la unión nacional alrededor de recuperar la seguridad es determinante», subrayando que la lucha contra el crimen organizado debe ser un propósito que trascienda al gobierno entrante.

«Eso debe ser un propósito nacional. Eso no es un problema solamente de Abelardo de la Espriella o del gobierno entrante, como a veces muchos en nuestra sociedad lo señalan»

Enrique Gómez, senador electo de Salvación Nacional

En la misma línea, el senador Germán Rodríguez, de origen militar, respaldó la decisión de la posesión en la guarnición como un homenaje a la fuerza pública. Rodríguez afirmó que «este gobierno sí reconoce y honra a quienes durante años defendieron a Colombia con su vida» y aclaró el simbolismo del acto al decir que «no será ante armas, será ante quienes representan el honor, el sacrificio y el servicio». El senador también respondió a las críticas que ha generado la iniciativa dentro del Congreso, expresando su molestia: «Me duele ver cómo los congresistas ponen problema, les duele que el presidente se posesione en una guarnición militar». No obstante, Rodríguez dejó claro que las Fuerzas Militares son institucionales y apolíticas, afirmando que «nosotros somos neutrales, las Fuerzas Militares obedecen a quien sea elegido». Con esta posesión, el presidente electo Abelardo de la Espriella busca enviar un mensaje inequívoco: «Colombia retomará el control de esos territorios, traerá la tranquilidad y la seguridad a todos esos millones de ciudadanos», concluyó Gómez.

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