El periodista Rafael Poveda se pronunció en redes sociales el lunes 24 de agosto de 2026 frente a las denuncias anónimas de presunto acoso sexual y laboral que lo señalan, calificándolas de posible campaña de desprestigio. En un video difundido en sus plataformas digitales, Poveda cuestionó la validez de los testimonios anónimos sobre hechos ocurridos hace 13, 17 y 20 años, argumentando que carecen de elementos concretos para su defensa y que lo exponen a una condena social sin posibilidad de contradecirlos adecuadamente.
Las denuncias fueron difundidas inicialmente por la revista Raya y luego replicadas por la periodista María Jimena Duzán. Según Poveda, el cuestionario de la revista le fue enviado el martes 18 de agosto de 2026 a las 6:00 p. m., y él respondió por escrito al día siguiente a las 8:54 a. m. Sin embargo, la publicación se realizó apenas minutos después de su respuesta, sin que se le diera tiempo a aportar mayores precisiones. El comunicador señaló que en el cuestionario se mencionaban cuatro supuestos casos, pero sin detalles suficientes para ubicar episodios concretos, lo que calificó como una falta de contraste que impide un ejercicio justo de defensa.
“No pedí conocer la identidad de ninguna mujer. Pedí elementos suficientes para poder responder”
En su pronunciamiento, Poveda afirmó que no cuestiona el derecho de las mujeres a denunciar, pero sostuvo que fue expuesto a una condena social sin información suficiente para su defensa. “No pedí conocer la identidad de ninguna mujer. Pedí elementos suficientes para poder responder”, declaró. El periodista insistió en que el uso de testimonios anónimos sobre hechos antiguos, sin contraste que permitiera ubicar episodios concretos, constituye una práctica que puede destruir una reputación sin posibilidad de réplica. “Aquí no estamos hablando de una diferencia de opiniones. Estamos hablando de acusaciones capaces de destruir una reputación”, agregó.
Poveda admitió no tener elementos para probar la presunta campaña de desprestigio que mencionó como posible motivación detrás de la difusión de los señalamientos. No obstante, advirtió que el caso no ha tenido la misma repercusión mediática que otras denuncias, pero sí fue replicado por diversos medios de prensa. El comunicador rechazó que se le haya juzgado públicamente con base en testimonios anónimos y sin un proceso que garantice su derecho a la defensa, en un contexto donde los hechos señalados datan de más de una década atrás.










