En un acto protocolario que marca el cierre de la administración del presidente Gustavo Petro, la Vicepresidencia de Colombia presentó el retrato oficial de la vicepresidenta saliente, Francia Elena Márquez Mina, obra que a partir de ahora engalana la galería de la Casa Vicepresidencial. La develación de la pintura, realizada por el artista Jaime Rojas, no solo constituye un hito en el acervo artístico de la sede del segundo cargo del Estado, sino que conmemora el paso de la primera mujer afrodescendiente en ocupar la vicepresidencia del país.
La obra, transmitida en redes sociales tanto por la cuenta oficial de la Vicepresidencia (@ViceColombia/X) como por la Fundación Rogelio Salmona, se suma a la serie de retratos que recogen la memoria de quienes han ejercido la segunda magistratura. En su intervención, Márquez Mina destacó el significado de este retrato, que refleja su paso por la vicepresidencia y el impacto de su gestión en la representación de comunidades históricamente excluidas. La imagen capturada por el pincel de Rojas quedará ubicada de forma permanente en la galería de la Casa Vicepresidencial, como testimonio de un periodo que rompió barreras raciales y de género en la más alta dirigencia nacional.
Un hito en la representación política
La llegada de Francia Márquez a la vicepresidencia representó un hecho sin precedentes en la historia de Colombia. Activista ambiental y líder social caucana, su ascenso al segundo cargo del Ejecutivo simbolizó un avance en la inclusión de las comunidades negras, afrocolombianas, raizales y palenqueras en espacios de poder tradicionalmente reservados para élites. El retrato oficial, más que un simple cuadro protocolario, se erige como un documento visual que sintetiza la gestión de una mujer que, desde su escaño, impulsó políticas de igualdad y justicia étnico-racial.
La obra fue realizada por el reconocido pintor colombiano Jaime Rojas, quien capturó la esencia de la vicepresidenta en un formato que combina el realismo con elementos simbólicos de su lucha. Aunque no se han revelado cifras oficiales sobre el costo de la obra ni detalles del proceso creativo, la pieza ya forma parte del patrimonio histórico de la Vicepresidencia. La noticia, aún en desarrollo, ha generado reacciones en diversos sectores políticos y culturales, que ven en este gesto una reivindicación de la memoria de las comunidades históricamente marginadas en la narrativa oficial del Estado colombiano.












