El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, se puso el chaleco antibalas y recorrió las calles del barrio Cristo Rey, en Santa Marta, acompañado de la Fuerza Pública en un patrullaje que buscaba enviar un mensaje contundente a los grupos armados que amenazan la región. La visita del mandatario se produce luego de que ordenara la militarización de la ciudad como respuesta al paro armado de 48 horas decretado por las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), también conocidas como Los Pachenca, en represalia por los operativos que la fuerza pública ha realizado contra esa organización en la Sierra Nevada.
Durante el recorrido, el presidente grabó un video en el que se le ve caminando entre las calles del populoso sector, flanqueado por uniformados. «Bueno, estoy aquí en el barrio Cristo Rey, en Santa Marta, y estamos directamente con nuestra fuerza pública patrullando todos los barrios», declaró De la Espriella ante la cámara, en una emisión difundida por sus canales oficiales. El mandatario se refirió con dureza a los grupos criminales que, según dijo, pretenden sembrar el terror en el Caribe colombiano.
Operativos y capturas
En el marco de la respuesta militar, la Fuerza Pública reportó la detención de tres bandidos en Santa Marta y de otros dos en Riohacha, un resultado parcial de la arremetida que el gobierno ha ordenado contra las estructuras armadas. El presidente explicó que la escalada de violencia de las ACSN es una reacción directa a las bajas que sus integrantes han sufrido en acciones previas de las autoridades en la Sierra Nevada. «Como consecuencia de la acción decidida de nuestra Fuerza Pública, dando de baja a los bandidos de las autodefensas Conquistadores de la Sierra, estos delincuentes pretenden incendiar gran parte de la región Caribe, empezando por Santa Marta», afirmó el jefe de Estado.
Las amenazas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada, que también operan como Los Pachenca, iban dirigidas específicamente a comerciantes, pobladores y transportadores del departamento del Magdalena, con especial incidencia en la Troncal del Caribe, Santa Marta y la zona bananera. El paro armado de 48 horas generó zozobra en la capital del Magdalena, paralizando el comercio y el transporte durante el fin de semana. Ante esa situación, De la Espriella ordenó la militarización de Santa Marta, una medida que calificó de necesaria para garantizar la seguridad de la población.
«He ordenado, como presidente de la República, que Santa Marta sea militarizada. Aquí, el que no se someta, será dado de baja y no voy a permitir que sigan arrodillando a través del terror a nuestra gente, que lo único que quiere es trabajar».
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El mandatario también se dirigió directamente a los integrantes de los grupos armados, mencionando de manera explícita a Los Pachenca, los Conquistadores de la Sierra Nevada y el Clan del Golfo. «Estos miserables de los Pachenca, de los Conquistadores de la Sierra, de los narcoterroristas del Clan del Golfo, no van a rodear al pueblo colombiano. Y quiero que sepan que hay un presidente que los va a defender con toda la determinación. Vamos por todos esos bandidos sin ninguna contemplación», advirtió en un tono que dejó claro que no habrá negociación con quienes no se sometan. «Bandido que no se someta, lo vamos a dar de baja como en derecho corresponde. ¡Firme por la patria!», concluyó De la Espriella mientras recorría las calles de Cristo Rey, un barrio que hoy se convirtió en el símbolo de la mano dura del gobierno contra la criminalidad en la costa Caribe.










