Presidente De la Espriella exhibe cuerpos de 23 presuntos disidentes en Guaviare

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El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, desató una fuerte controversia al exhibir los cuerpos de 23 presuntos criminales abatidos durante la Operación Azarías, una acción militar desarrollada en el municipio de Miraflores, departamento de Guaviare, contra la estructura disidente de las Farc liderada por Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván Mordisco. En un video difundido por el propio mandatario, se le observa caminando entre los cadáveres y las bolsas que los contienen, mientras presenta lo que calificó como el balance de una operación exitosa. La escena provocó una inmediata reacción del expresidente Gustavo Petro, quien lo acusó de “hacer de la muerte un trofeo” y lo comparó con los mismos grupos criminales que el Estado combate.

Durante su intervención oficial, De la Espriella detalló que, además de las 23 bajas, se logró la captura de seis personas, entre ellas alias “Tigre” o “Pintado”, identificado como el tercer cabecilla de la organización. “Le informo al país en este momento el balance que tenemos de esta exitosa Operación Azarías. 23 terroristas dados de baja, seis capturados, entre ellos, además de ‘Tigre’ o ‘Pintado’, alias Víctor, tercer cabecilla de esta banda narcoterrorista”, afirmó el presidente. Asimismo, aseguró que la ofensiva representa “un golpe letal para la banda liderada por el terrorista Mordisco”, y que la estructura quedó afectada en su capacidad de control territorial. En el operativo también se incautaron 28 fusiles, 4 ametralladoras, 3 pistolas, además de explosivos, granadas, un cordón detonante y equipos de campaña, y se logró recuperar a un menor de edad que había sido reclutado por el grupo ilegal.

La crítica feroz desde la oposición

Las imágenes del jefe de Estado paseándose entre los cuerpos sin vida generaron un amplio repudio en sectores políticos. El expresidente Gustavo Petro fue uno de los más severos al señalar que “esto se llama hacer de la muerte un trofeo, solo gente sin alma pueden hacer esto. Cual Cristo rey, aquí está el señor que se esconde entre la muerte, lo contrario de Jesús que pregonaba la luz y la vida”. Petro estableció un paralelo directo con las acciones de Iván Mordisco, a quien acusó de filmar “las volquetadas de niños y jóvenes asesinados”, sugiriendo que ambas conductas son igualmente reprochables.

El congresista Ariel Ávila también se sumó a las críticas y afirmó en sus redes sociales: “Vestir de verde oliva, pasearse en medio de cadáveres y exhibir la muerte no creo que le dé más popularidad, ni lo haga mejor estratega”. En un tono aún más incisivo, Ávila lanzó una pregunta directa al presidente: “Una pregunta @ABDELAESPRIELLA entre esos cadáveres están lo de los tres niños asesinados?”. La alusión se refiere a la Operación Amón, desarrollada el 27 de agosto en el municipio de El Retorno, también en Guaviare, donde un bombardeo causó la muerte de tres menores de edad. Ese antecedente ha puesto bajo la lupa la política de seguridad del gobierno de De la Espriella y ha motivado un debate de control político radicado por la senadora Jennifer Pedraza.

El debate pendiente por los menores

La senadora Pedraza, quien ha sido una voz crítica frente a la exposición de los cuerpos, radicó un debate de control político contra el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora López, y el director del Departamento Administrativo de la Presidencia (Dapre) por la muerte de los tres niños en la operación anterior. En su cuenta de X, Pedraza escribió: “Los grupos son responsables de reclutarlos, sí; pero el Estado les falló al no protegerlos. Por eso radiqué debate de control político: para exigir respuestas y una política que proteja a nuestros niños antes de que sea demasiado tarde”. La senadora insiste en que el Estado debe priorizar la prevención del reclutamiento forzado y no limitarse a acciones militares que, según ella, terminan victimizando a la población infantil.

“Esto se llama hacer de la muerte un trofeo, solo gente sin alma pueden hacer esto. Cual Cristo rey, aquí está el señor que se esconde entre la muerte, lo contrario de Jesús que pregonaba la luz y la vida. Cual diferencia con la gente de Iván Mordisco que filmaba las volquetadas de niños y jóvenes asesinados”.

Gustavo Petro, expresidente de Colombia

La controversia en torno a la Operación Azarías y la posterior exhibición de los cadáveres coloca nuevamente al gobierno de De la Espriella en el centro del debate sobre los métodos empleados en la lucha contra las disidencias de las Farc. Mientras el presidente defiende los resultados operacionales como un golpe certero al crimen organizado, sus detractores le recuerdan que la dignidad de las víctimas y el respeto por los derechos humanos no pueden ser sacrificados en aras de un espectáculo mediático. La discusión sobre si mostrar la muerte es una estrategia legítima o una banalización de la violencia quedará, por ahora, abierta en el Congreso y en la opinión pública.

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