El presidente de la República, Abelardo De la Espriella, objetó por razones de inconstitucionalidad e inconveniencia un proyecto de ley impulsado por el senador Hernán Cadavid, del Centro Democrático, que busca impedir la reducción de requisitos mínimos para acceder a cargos directivos del Estado. La decisión del mandatario, materializada en las objeciones totales al proyecto 056 de 2024 (Cámara) y 345 de 2024 (Senado), ha generado un nuevo enfrentamiento con la colectividad que, pese a haberse declarado partido de gobierno 48 horas después de la elección presidencial, no renuncia a sus diferencias frente a decisiones concretas como esta.
La iniciativa, que requirió cerca de dos años de trabajo legislativo en el Congreso anterior –cuando el Centro Democrático ejercía como oposición–, prohíbe la reducción de las exigencias de formación y experiencia para ocupar cargos directivos en el sector público y empresas con participación estatal del orden nacional. De acuerdo con el Gobierno, sin embargo, la medida invade competencias del Ejecutivo, convierte a la Sala de Consulta y Servicio Civil del Consejo de Estado en un control previo vinculante sobre decisiones administrativas y limita la potestad reglamentaria del presidente para crear, fusionar o suprimir empleos directivos, así como para conformar equipos de libre nombramiento y remoción.
Primera objeción del nuevo Gobierno
Este es el primer proyecto objetado por la administración De la Espriella, y justamente proviene de un partido que hace parte de la coalición gubernamental. El senador Hernán Cadavid expresó su sorpresa ante la decisión y afirmó no haber recibido explicaciones directas del Ejecutivo sobre las razones de la objeción. «Los sorprendidos somos nosotros», declaró el congresista, quien además evitó atribuir la decisión a un propósito político específico y señaló que esa explicación debería darla el propio Gobierno.
«Dos años de trabajo en el Congreso de la República anterior. Nosotros éramos la minoría de la minoría, opositores. ¿Cómo no me va a doler que a un partido de gobierno le estrene objetando la primera norma con un tema que tiene un propósito de proteger el mérito en los cargos públicos?»
Hernán Cadavid, senador del Centro Democrático
En la misma línea, el representante a la Cámara Daniel Briceño, también del Centro Democrático, manifestó su rechazo a la objeción presidencial y anunció que desde la Cámara defenderán la iniciativa. «Mi colega Hernán Cadavid lideró la aprobación el periodo pasado de este proyecto de ley que busca prohibir que se reduzcan los requisitos para acceder a cargos públicos. Es un enorme error la objeción que acaba de hacer el nuevo Gobierno. Esta norma premia el mérito y la preparación. Estamos listos desde la Cámara de Representantes para defender esta norma en el trámite de las objeciones», afirmó Briceño.
Cadavid subrayó que su reclamo no obedece a intereses personales o clientelistas. «No hemos tenido una sola reunión con el Gobierno para pedirle un puesto, un cargo. Este reclamo o esta insatisfacción que yo presento públicamente no es porque a mí me nombraron o desnombraron a un amigo», precisó el senador, quien lamentó que el Centro Democrático, pese a ser parte de la coalición de gobierno, no haya sido consultado ni convocado a discutir el alcance de la objeción.
Ahora, el trámite de las objeciones regresa al Congreso de la República, donde la Cámara de Representantes deberá estudiar los argumentos presentados por el Ejecutivo y decidir si los acepta o los rechaza. Si el Congreso insiste en el proyecto original, este deberá ser enviado a la Corte Constitucional, que será la encargada de dirimir el conflicto entre los poderes Legislativo y Ejecutivo en torno a una norma que busca proteger el mérito en los cargos públicos, pero que el Gobierno considera una intromisión en sus competencias constitucionales.










