La plenaria del Senado fue escenario este miércoles 16 de septiembre de un tenso cruce entre el senador del Pacto Histórico David Racero y el presidente del Senado, Honorio Henríquez, durante el debate de moción de censura contra el ministro de Defensa, general (r) Jorge Mora. La discordia estalló cuando Racero, dentro de su intervención desde el Capitolio en Bogotá, lanzó la expresión «no se le tiran perlas a los cerdos», acompañada de un señalamiento que aludía presuntamente al senador de la Alianza Verde Jonathan «Jota Pe» Hernández, con quien ha sostenido cruces previos en sesiones anteriores. Henríquez, visiblemente molesto, intervino de inmediato: «¡Respete la plenaria y modere su lenguaje!, respete la plenaria y respete el lenguaje de la plenaria».
La situación escaló cuando Racero no solo defendió su frase, sino que contraatacó al presidente del Senado con una crítica directa: «Espero que esa vehemencia con la que modera el debate la hubiera hecho cuando cierto personaje nos insultaba la sesión anterior». Henríquez respondió recordando que ya había llamado la atención al senador «Jota Pe» Hernández en una ocasión pasada, «cuando utilizó una palabra que no era la adecuada», y enfatizó que ahora hacía lo propio con Racero: «Modere su lenguaje, senador. Yo soy garantista, pero le pido altura en el debate del Senado de la República de los colombianos. Continúe, senador».
Una cita bíblica en medio de un debate que no daba tregua
Lejos de bajar el tono, Racero respondió con ironía: «De manera estoica, presidente, recibo su llamado de atención. Solamente cité a Jesús», y añadió: «A los cerdos no se les tiran perlas. No es que les gusta hablar tanto de Jesús. Y si un senador se sienta aludido con esa expresión, no es culpa mía, presidente». El cruce obligó al presidente del Senado a ceder la palabra, y Racero pidió que se le recuperara el tiempo: «Continúo y espero se me pueda recuperar el tiempo perdido».
La jornada en la plenaria ya venía cargada de tensiones. Antes del forzoso duelo verbal entre Racero y Henríquez, el senador Germán Rodríguez, de Salvación Nacional, había interrumpido al senador Alex Flórez, del Pacto Histórico, por leer documentos durante su exposición. Flórez cuestionó la medida con un argumento que encontró eco en la presidencia: «Llama la atención cuando los congresistas se apoyan en un documento para realizar su intervención no se le ha puesto problema». Henríquez acogió la petición y permitió que el debate por la moción de censura al ministro de Defensa continuara, a pesar de que minutos después hubo nuevos intentos de suspensión por parte de distintas bancadas.
«Cuando el senador JP Hernández en un debate utilizó una palabra que no era la adecuada, le llamé la atención públicamente. Y se la llamo a usted también ahora»
Honorio Henríquez, presidente del Senado
Las diferencias entre las bancadas marcaron desde temprano el desarrollo de la sesión, que estuvo a punto de suspenderse en más de una ocasión. Entre interrupciones y llamados de atención, el cruce entre Racero y Henríquez dejó en evidencia la fragilidad del clima político en una discusión que, aunque tenía como eje central la defensa del ministro Mora, terminó centrada en las formas y el lenguaje usado por los congresistas en el recinto.










