El próximo 7 de agosto, día en que asumirá la presidencia de Colombia, Abelardo de la Espriella pondrá en marcha los denominados Bloques de Defensa para la Seguridad Urbana (BODSU), una iniciativa que había anunciado el pasado 5 de julio. La estrategia, que contará con 2.000 efectivos de la Policía Nacional distribuidos en nueve ciudades del país, es el primer gran anuncio de seguridad del gobierno entrante y busca hacer frente al aumento de la criminalidad, particularmente en las urbes. El presidente electo convocó a los alcaldes de Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla, Bucaramanga, Cartagena, Cúcuta, Ibagué y Soacha para coordinar las acciones, siendo Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, uno de los primeros en respaldar la propuesta.
El diseño de los BODSU, presentado por el futuro ministro de Defensa, el general retirado Jorge Mora, consiste en unidades mixtas integradas por policías y fiscales de las Unidades de Reacción Inmediata (URI), que trabajarán de manera conjunta en operaciones directas contra la extorsión, los atracos y los homicidios. “Iniciamos la coordinación con alcaldes para implementar la nueva política de seguridad urbana. Desde el 7 de agosto, recuperaremos el orden y fortaleceremos la autoridad de nuestra Fuerza Pública para proteger a cada colombiano y devolver la tranquilidad al país”, afirmó Mora en su cuenta de la red social X, donde transmitió el encuentro del 4 de agosto.
Una respuesta al aumento de la violencia en las ciudades
La decisión del gobierno entrante responde a una crítica situación de inseguridad. Carlos Fernando Galán, alcalde de Bogotá, recordó que la capital colombiana tiene menos policías per cápita que ciudades como Ciudad de México, Nueva York o Lima, y reveló que en algunas urbes el número de homicidios se ha duplicado en los últimos años. “Es una gran noticia que el Gobierno, inclusive antes de asumir el cargo de presidente, nos convoque a dialogar sobre los retos que tenemos en seguridad y anuncie estos grupos especiales para las ciudades”, declaró Galán, quien además contrastó la actitud del nuevo mandatario con la del saliente Gustavo Petro. “Y eso no pasó en este gobierno saliente. Nunca nos sentamos con el presidente Gustavo Petro a dialogar el tema de seguridad”, sentenció el burgomaestre.
«No más extorsiones, atracos y homicidios en nuestra Patria»
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
De la Espriella, por su parte, fue contundente al anunciar la medida y prometió acciones firmes contra el crimen. La iniciativa, sin embargo, no está exenta de críticas. Sectores de la oposición han comparado los BODSU con las antiguas Convivir, las cooperativas de seguridad privada creadas en los años 90 que estuvieron vinculadas con grupos paramilitares. A pesar de ello, el gobierno entrante defiende el plan como una herramienta eficaz para recuperar el control de las calles, mientras los alcaldes de las nueve ciudades seleccionadas esperan que la coordinación con la Policía y la Fiscalía se traduzca en resultados concretos. Por ahora, la distribución detallada de los efectivos es de 400 uniformados para Bogotá, mientras que el resto serán asignados a las otras ocho ciudades, una decisión que se oficializará el mismo día de la posesión presidencial.












