El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, ratificó este lunes 13 de julio, durante su tercera alocución como mandatario electo, que su ceremonia de posesión se llevará a cabo el próximo 7 de agosto en una guarnición militar ubicada en el sur del país. La decisión, que busca romper con la tradición de realizar la investidura en la Plaza de Bolívar, ha generado una fuerte controversia jurídica y la oposición abierta del Gobierno saliente encabezado por Gustavo Petro.
De la Espriella justificó el cambio de sede como un «homenaje solemne a los héroes de la patria y a los uniformados que protegen la democracia, la libertad y la institucionalidad». Aunque no especificó el lugar exacto, se conoce que una de las alternativas más estudiadas es un batallón militar en Popayán, en el departamento del Cauca. La concreción de la posesión dependerá de la decisión del Congreso de la República, que deberá pronunciarse una vez se instale la nueva legislatura el próximo 20 de julio.
Polémica y llamado al Congreso
La propuesta, adelantada por primera vez el 23 de junio tras conocerse el triunfo electoral, ha abierto un debate constitucional sobre la viabilidad de realizar la posesión fuera del Capitolio Nacional. “Pese a la oposición del nefasto y delirante gobierno saliente, los colombianos pueden estar seguros de que cumpliré mi promesa. Me voy a posesionar en el sur del país, en una guarnición militar, para rendirle un homenaje solemne a los héroes de la patria y a los uniformados que protegen la democracia, la libertad y la institucionalidad”, declaró De la Espriella.
“Hago un llamado directo y patriótico al nuevo Congreso de la República para que el 20 de julio tomen la decisión correcta para cumplir con ese mandato del pueblo”.
Abelardo de la Espriella, presidente electo
El Gobierno saliente, a través del presidente Gustavo Petro, expresó formalmente su desacuerdo el 10 de julio, señalando que la competencia para modificar el lugar corresponde exclusivamente al Legislativo y descartando que el Ejecutivo pueda autorizar el traslado. Petro reforzó su postura al afirmar que ninguna instalación militar debe ser utilizada mientras él sea comandante supremo de las Fuerzas Militares. Entre el 9 y 10 de julio, el equipo de empalme del mandatario electo adelantó consultas técnicas y jurídicas sobre la viabilidad de la medida.
Compromiso de austeridad
En su alocución, De la Espriella también anunció que ha ordenado a su equipo de producción no ejecutar la totalidad del presupuesto contratado por el Gobierno saliente para la ceremonia de posesión, al que calificó como un «contrato multimillonario». “Le he dado la orden a mi equipo de trabajo y producción de que no utilicen la totalidad del presupuesto que en un contrato multimillonario adjudicó el gobierno saliente. Yo quiero una posesión austera, sin derroche, al estilo del tigre. No voy a legalizar el despilfarro al que está acostumbrada la politiquería corrupta del gobierno saliente”, afirmó.
Durante su intervención, el presidente electo también presentó decisiones sobre la conformación de su gabinete, la reestructuración de la Presidencia y la creación de un banco nacional de talentos. De la Espriella afirmó que espera mantener una relación de colaboración con el Legislativo y la Rama Judicial durante su administración, en un contexto de alta tensión política generado por su controvertida decisión de cambiar la sede de la posesión.












