El presidente electo de Colombia, Abelardo de la Espriella, anunció que presentará una denuncia penal tanto ante las autoridades colombianas como ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos por una presunta confabulación entre el gobierno saliente de Gustavo Petro y grupos narcoterroristas, en particular el Clan del Golfo. Durante una alocución transmitida en vivo a través de sus redes sociales, De la Espriella reveló que ha dado instrucciones precisas a la comisión de empalme para que inicie los procesos legales correspondientes, tras las revelaciones del medio Noticias Caracol que exhibieron supuestas reuniones entre funcionarios del Departamento Nacional de Inteligencia (DNI) y de la Oficina del Alto Comisionado de Paz con exnarcotraficantes y cabecillas de esa organización criminal. Según el mandatario electo, en esos encuentros se habría acordado reducir las operaciones militares y apartar a generales de la fuerza pública para facilitar un proceso de sometimiento del grupo armado.
El anuncio de De la Espriella se enmarca en lo que calificó como una «conspiración internacional» alrededor del tráfico de drogas que debe ser investigada de manera conjunta con Estados Unidos. «En materia de seguridad, durante esta semana fuimos testigos de cómo el gobierno saliente ha tenido relaciones y connivencia delictiva con grupos narcoterroristas», aseveró el presidente electo, quien también mencionó directamente al procurador, a la fiscal y al contralor al exigirles que actúen sin omisión. «La omisión no es una opción en este momento tan difícil de la patria», sentenció.
La ‘narcopolítica’ y las advertencias sobre la seguridad nacional
De la Espriella insistió en que su administración trabajará para desmontar de raíz lo que denominó «narcopolítica». «La ‘narcopolítica’ la tenemos que desmontar de raíz y ese es el propósito», afirmó, al tiempo que adelantó que la comisión de empalme anticorrupción y la auditoría forense que realizará su equipo permitirán identificar las maniobras que, según él, habría ejecutado el gobierno saliente. En su intervención, el presidente electo también denunció que el actual Ejecutivo «entregó territorio a los bandidos», una afirmación que refuerza la gravedad de las acusaciones que planea llevar ante la justicia colombiana y estadounidense.
«He dado instrucciones precisas a la comisión de empalme para que denuncie los hechos ante las autoridades colombianas y también ante el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, para que ellos determinen cuáles son los procesos de su competencia»
Abelardo de la Espriella, presidente electo de Colombia
Además de las graves acusaciones en materia de seguridad, De la Espriella se solidarizó con Venezuela tras los dos sismos que sacudieron al país vecino y anunció que su esposa, Ana Lucía Pineda, lidera una campaña humanitaria para ayudar a los damnificados. En otro frente, advirtió sobre una posible crisis energética generada por retrasos regulatorios que, según dijo, podría poner a Colombia en riesgo de racionamiento de luz. Frente a ello, se comprometió a gestionar el cumplimiento de las obligaciones contractuales con las empresas generadoras para evitar apagones.












