El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, protagonizó una jornada polémica este domingo 1 de noviembre de 2026 al participar en un simulacro de rescate de rehenes en el Fuerte Militar de Tolemaida, en Cundinamarca, donde manipuló un fusil y un revólver en medio de un ejercicio táctico. La demostración del mandatario, que difundió él mismo a través de su cuenta en X, generó una ola de críticas de líderes políticos por producirse el mismo día en que un atentado con explosivos en Planadas, Tolima, dejó al menos cuatro personas muertas, entre ellas una bebé de dos meses, y más de una decena de heridos.
Ataviado con casco y gafas de protección, De la Espriella tomó un fusil para participar en el simulacro y también manipuló un revólver durante el recorrido, en el que estuvo acompañado por altos mandos militares. La visita se enmarca en la revisión del poder operacional de las Fuerzas Militares y ocurre casi dos meses después de que el presidente firmara el Decreto 1368 de 2026, que levantó la suspensión general de permisos de porte y tenencia de armas de fuego. En la misma jornada, el mandatario condecoró a un grupo de integrantes de la Infantería de Marina de la Armada Nacional “por su destacado desempeño operacional”, junto al mayor general Rafael Olaya Quintero, segundo Comandante de la Armada y Jefe de Estado Mayor Naval. La Armada publicó un comunicado en Facebook sobre la distinción, destacando “el compromiso, la valentía y la vocación de servicio” de los uniformados.
Críticas por el simulacro en medio del atentado en Planadas
Las reacciones no se hicieron esperar. El excongresista Camilo Romero señaló la contradicción entre la actitud del presidente y la realidad del país. “Mientras Abelardo juega a ser pistolero, en el país de verdad nuestros soldados, policías y población civil son atacados por los criminales, como ocurrió infamemente en Planadas con el saldo de varias personas asesinadas, incluyendo una bebé”, afirmó. En términos similares se pronunció el representante a la Cámara por el Pacto Histórico, Heráclito Landínez, quien escribió en su cuenta de X que “mientras el presidente jugaba con armas en Tolemaida, en Colombia, en la vida real, estallaron bombas, asesinaron policías, mataron niños, desplazaron indígenas y atacaron con fusiles a la población civil”. Landínez, que recordó que el gobierno apenas completa tres meses de mandato, agregó: “Presidente, por el bien de Colombia, basta de tanto show. La seguridad de millones de colombianos no es un juego”.
“En el histórico Fuerte Militar de Tolemaida, el principal centro de entrenamiento y preparación de nuestro Ejército Nacional, donde generaciones de soldados han forjado su carácter, disciplina y espíritu de combate, viví una experiencia que reafirma mi orgullo de ser el Comandante en Jefe de nuestras gloriosas Fuerzas Militares”.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
La exalcaldesa de Bogotá y excandidata presidencial Claudia López también cargó contra el mandatario. “Mi solidaridad con las familias de Planadas, Tolima víctimas de un atentado terrorista. Mientras tanto el Presidente jugaba en Melgar al tigrito. Payasada en seguridad y atraco con la tributaria”, escribió. En otro mensaje, la dirigente añadió: “La receta de Abelardo y la derecha: más circo, más impuestos, menos pan”.
“Fui testigo del entrenamiento, la tecnología y la extraordinaria preparación de quienes defienden nuestra soberanía. Como Comandante en Jefe, tengo una convicción inquebrantable: a nuestros soldados no se les abandona, se les respalda, se les equipa y se les honra”.
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El atentado en Planadas, que las autoridades investigan como un ataque con explosivos contra la población civil, ocurrió en una zona donde confluyen disidencias de las Farc y otros grupos armados ilegales, y donde además se han registrado desplazamientos forzados de comunidades indígenas en las últimas semanas. Mientras tanto, el presidente defendió su participación en el simulacro como una muestra de respaldo a las Fuerzas Militares, en un contexto en el que su decisión de flexibilizar el porte de armas sigue siendo objeto de un intenso debate nacional. La coincidencia entre la exhibición del mandatario y la tragedia en el Tolima reavivó las preguntas sobre la estrategia de seguridad del gobierno, que apenas completa tres meses de gestión.










