El presidente de Colombia, Abelardo de la Espriella, le pidió este martes 27 de octubre al Ministerio del Trabajo, en Bogotá, que transforme su modelo de inspección laboral para dejar atrás el papel de autoridad sancionadora y adoptar un enfoque preventivo, de orientación y acompañamiento a los empleadores. Durante un encuentro con la ministra de Trabajo, Natalia López Fuentes, el mandatario ordenó la creación de una política nacional de empleo formal que será evaluada mensualmente y cuyos avances deberá reportarle casi todas las semanas, como parte de la estrategia gubernamental denominada Patria Milagro.
La decisión busca enfrentar una de las cifras más preocupantes de la economía colombiana: la informalidad laboral alcanza el 54,8 por ciento, lo que significa que más de la mitad de los trabajadores del país no cuenta con las garantías de un empleo formal. El Gobierno quiere revertir esta situación no con multas ni sanciones, sino con incentivos y con la reducción de obstáculos para la contratación. En ese sentido, De la Espriella fue enfático al señalar que el ministerio no debe convertirse en una suerte de policía dedicada exclusivamente a inspeccionar, sancionar y multar, aunque aclaró que las funciones de vigilancia y control se mantienen, pero con un enfoque que permita a las empresas corregir sus fallas antes de ser castigadas.
Una política con seguimiento permanente
La nueva política nacional de empleo formal deberá incluir objetivos claros, indicadores verificables y evaluaciones periódicas, según lo ordenó el presidente. El mandatario insistió en que es imposible pensar en una patria milagro sin que haya empleo formal y que la apuesta es formalizar a punta de incentivos y oportunidades, un camino ciertamente diferente al de la imposición. La ministra López Fuentes será la encargada de elaborar la política y de presentar los avances al presidente de manera recurrente, casi todas las semanas, además de las revisiones mensuales que ya se tienen previstas.
«La idea es que me vaya dando los avances de una política que resulta fundamental para la Patria Milagro»
Abelardo de la Espriella, presidente de Colombia
El diseño de la política contempla estrategias diferenciadas para sectores que históricamente han quedado por fuera de la formalidad, como el campo, las microempresas y los trabajadores que laboran por días, por temporadas o que tienen ingresos variables. También se simplificarán los trámites de afiliación y cotización al sistema de protección social, y se coordinarán acciones interinstitucionales para ampliar el acceso a capacitación, crédito y tecnología para pequeños negocios y emprendimientos. Pese a la amplitud del anuncio, el Gobierno no detalló metas numéricas ni un calendario específico para la presentación de la política, que queda en manos de la ministra López Fuentes.
El Ministerio del Trabajo, a través de un comunicado oficial, reiteró que la inspección laboral debe fortalecerse con un enfoque preventivo, de orientación y acompañamiento, sin renunciar al cumplimiento de la ley. De esta manera, el Ejecutivo busca construir confianza entre empleadores y trabajadores, convencido de que la formalidad no se impone por la vía del castigo sino mediante la generación de condiciones que hagan atractivo y viable cumplir con la ley. La tarea, sin embargo, es mayúscula: reducir más de la mitad de la fuerza laboral sumergida en la informalidad requerirá no solo de buenas intenciones, sino de resultados medibles en los próximos meses.










