El presidente Gustavo Petro afirmó que la clase media de Bogotá, beneficiada por políticas de gobiernos progresistas como el suyo, votó mayoritariamente por Abelardo de la Espriella en la reciente elección presidencial, reduciendo la diferencia de votos entre ambos proyectos políticos. A través de su cuenta oficial de X, el mandatario analizó el comportamiento electoral en la capital colombiana y señaló que el candidato logró recortar 300.000 votos en Bogotá respecto a la ventaja que el propio Petro le había sacado a Rodolfo Hernández en la ciudad durante la contienda anterior.
Según el presidente, ese recorte le da la victoria en el preconteo a Abelardo de la Espriella en toda Colombia. «Quien da la presidencia a Abelardo no es Antioquia sino Bogotá, donde una clase media beneficiaria de la reforma laboral de mi gobierno, decidió recortar la distancia que el progresismo tenía al votar con 300.000 votos más a Abelardo», escribió Petro, quien fue alcalde de Bogotá entre 2012 y 2015 y durante su gestión implementó programas que sacaron a miles de personas de la pobreza y aumentaron la clase media en la ciudad.
La paradoja de la clase media bogotana
El jefe de Estado profundizó en lo que calificó como una paradoja: las personas que pasan a la clase media gracias a políticas de izquierda terminan adoptando una agenda que se siente más representada por candidatos como Abelardo de la Espriella o Enrique Peñalosa que por el progresismo que facilitó su ascenso social. «Beneficiaria de los gobiernos de izquierda que aumentaron la clase media bogotana, incluida mi alcaldía que sacó, como ahora, mucha gente de la pobreza en la ciudad y aumentó la clase media, esta ha adoptado una agenda que se ve más representada en Abelardo, como en Peñalosa, que en el progresismo que ha hecho crecer la clase media de la ciudad», sostuvo Petro.
El presidente comparó este fenómeno con lo que ocurre en Estados Unidos, donde residentes ya establecidos se oponen a la llegada de nuevos migrantes ilegales. «Eso ya ha sido analizado y se llama tirar la escalera por donde se ascendió, para que no asciendan otros como sucede con los residentes ya establecidos en EEUU y los nuevos migrantes ilegales», afirmó Petro, evidenciando su preocupación por la desconexión entre el progresismo y un sector que debería ser su base natural.
«Redujimos aún más la pobreza en Bogotá en mi gobierno pero he ahí la paradoja, las personas que pasan a la clase media creen que progresar es ser con Abelardo que aumentar el salario de la gran porción de los asalariados en Bogotá»
Gustavo Petro, presidente de Colombia
Para el mandatario, la gran aspiración de este sector es tener un auto, así se quede horas en un trancón, y entonces se solicita tumbar más casas y árboles para ampliar el concreto de las avenidas. «El progresismo debe construir un discurso para la clase media más seductor que mire a la realidad y no a ser económicamente como Abelardo que estaba más o menos quebrado», señaló Petro, al tiempo que insistió en la necesidad de promover el diálogo entre la clase media y los sectores menos favorecidos de la capital.
Frente a este escenario, el presidente planteó que la única manera de tener una economía sostenible en Bogotá es aumentando los ingresos salariales de todas las familias, abriendo más sedes de universidad pública para que más jóvenes estudien y ligando a la ciudad por tren con el mar y con Venezuela. «El diálogo con la clase media bogotana y los sectores menos pudientes es fundamental», concluyó Petro, subrayando que el progresismo debe replantear su discurso para conectar con una clase media que, aunque surgió gracias a políticas progresistas, hoy parece haber volteado la página.












