Presidente promete perseguir al ELN tras ataque con drones en Ocaña, Norte de Santander

Compartir en redes sociales

Un ataque con drones explosivos perpetrado por el Ejército de Liberación Nacional (ELN) contra el cantón militar Trapiche, en Ocaña, Norte de Santander, dejó un saldo trágico de tres militares muertos y cuatro heridos. Los hechos ocurrieron la noche del viernes 4 de septiembre de 2025, aproximadamente a las 7:20 de la noche, cuando más de 16 aeronaves no tripuladas cargadas con explosivos impactaron dentro de la instalación militar. Posteriormente, un pelotón motorizado sostuvo un combate de encuentro en el perímetro con presuntos miembros del grupo armado organizado. La Segunda División del Ejército Nacional precisó que el ataque aéreo con drones y el enfrentamiento terrestre fueron hechos distintos dentro de la respuesta militar.

Inicialmente se reportaron dos fallecidos y cinco heridos, pero la cifra se modificó tras la muerte en el hospital del soldado profesional Jhon Carlos Marrugo Manjarrez, quien se sumó al capitán Marco David Pirajón Montezuma y al soldado profesional Joel Alberto Jiménez Jaramillo. Los cuatro uniformados heridos permanecen bajo atención médica. El presidente de la República, Abelardo de la Espriella, se comunicó personalmente el domingo 6 de septiembre con los familiares de las víctimas para expresar su solidaridad y condolencias. En una publicación en su cuenta de X, el mandatario aseguró: “A sus familias les expresé personalmente mi solidaridad, mis condolencias y la gratitud de toda Colombia por el sacrificio de sus seres queridos”.

Contundente respuesta del Gobierno

En su mensaje, el presidente De la Espriella fue enfático al prometer que los responsables no quedarán impunes. “Sus muertes no quedarán impunes”, afirmó, y agregó: “Vamos a encontrar a los responsables y haremos caer sobre ellos todo el peso de la fuerza legítima del Estado y de las leyes de la República”. El mandatario también lanzó una advertencia directa contra la estructura criminal: “Cada gota de sangre de nuestros héroes y ciudadanos será cobrada con creces”. En una declaración previa, tras conocerse las primeras dos muertes, había dicho: “A las familias de nuestros dos héroes asesinados, toda mi solidaridad, mis oraciones y la gratitud de Colombia. A nuestros soldados heridos, mi deseo de pronta recuperación”.

El jefe de Estado anunció la elaboración de una estrategia de seguridad para la región del Catatumbo, una zona históricamente golpeada por la violencia del ELN. Con la cúpula militar y de Policía, el Gobierno diseñará un plan focalizado en las estructuras armadas, los cabecillas, las fuentes de financiación y las economías ilícitas que sostienen a este grupo ilegal. “Vamos a golpear sus estructuras, sus cabecillas, sus finanzas y las economías ilícitas que alimentan su maquinaria criminal”, aseguró De la Espriella.

Toque de queda y operaciones en Ocaña

«Vamos a encontrar a los responsables y haremos caer sobre ellos todo el peso de la fuerza legítima del Estado y de las leyes de la República.»

Abelardo de la Espriella, Presidente de Colombia

Tras el ataque, las autoridades decretaron toque de queda en Ocaña para reducir los riesgos tanto para la Fuerza Pública como para la población civil. La Segunda División del Ejército Nacional confirmó que mantendrá operaciones ofensivas contra las estructuras armadas ilegales que operan en la provincia de Ocaña. El ataque con drones y el posterior combate terrestre hacen parte de un contexto de hostigamientos recurrentes que grupos armados ilegales vienen realizando contra instalaciones militares en la zona, particularmente en el Catatumbo, donde el ELN tiene una fuerte presencia. El Ejército Nacional atribuyó el ataque directamente a este grupo armado organizado.

Sigue leyendo