En un contexto de creciente polémica por el límite de 25 jugadores por equipo impuesto por la Dimayor al inicio de la temporada, los presidentes de clubes colombianos Eduardo Méndez, de Independiente Santa Fe, y Fuad Char, máximo accionista de Junior FC, han propuesto la creación de un torneo sub-23 destinado a jóvenes promesas y futbolistas desempleados, más de 200 en la actualidad. Esta iniciativa surgió justo después de la conquista de la Superliga por parte de Santa Fe ante Junior, y se anunció en la Asamblea de la Dimayor, donde Méndez la presentó públicamente y Char la respaldó en el programa Medio Tiempo de Win Sports.
La propuesta no solo busca dar oportunidades a los talentos juveniles para que puedan escalar al equipo profesional, sino también impulsar una marcha nacional que permita inscribir hasta 30 jugadores por equipo, superando el actual tope de 25 que ha dejado fuera del mercado laboral a cientos de deportistas. Esta medida responde a la inequidad en las votaciones de la Dimayor, donde los siete u ocho clubes grandes enfrentan a los 36 totales, resultando frecuentemente en derrotas numéricas de 26 a 8 que desfavorecen sus intereses.
Voces que claman por cambio en el fútbol colombiano
Santa Fe, activo en el mercado de fichajes, lidera esta cruzada que fortalece las bases de los clubes y representa un compromiso social con el deporte nacional, al priorizar la continuidad laboral de los jugadores y el desarrollo de las divisiones inferiores. La necesidad de reformar las normas se hace evidente ante el desempleo masivo generado por la restricción, que ha exacerbado las tensiones en el balompié local.
«Hoy ha nacido una nueva idea: hacer un campeonato sub-23 y ahí daría opción para utilizar algunos jugadores que pueden llegar al equipo profesional»
Eduardo Méndez, presidente de Independiente Santa Fe
«Contra 36 perdemos, perdemos 26 a 8. Siempre perdemos, siempre perdemos»
Fuad Char, máximo accionista de Junior FC
Esta propuesta podría marcar un antes y un después en el fútbol colombiano, equilibrando las oportunidades para jóvenes y veteranos desempleados mientras se corrige la desventaja estructural de los clubes grandes en las decisiones de la Dimayor, impulsando así un ecosistema más justo y productivo para el deporte rey del país.












