Múltiples víctimas en Tuluá, Valle del Cauca, han denunciado un caso de acoso sexual sistemático perpetrado por un hombre de entre 28 y 30 años, presuntamente funcionario del Instituto Colombiano de Investigaciones del Café, Inciva. Las afectadas, que incluyen funcionarias públicas, docentes, estudiantes —algunas de ellas menores de edad—, empleadas del Jardín Botánico de Tuluá y contratistas del Inciva, han reportado mensajes de contenido sexual explícito, llamadas y videollamadas en las que el agresor exhibe actos sexuales. Estos hechos se remontan a 2025, con denuncias formales presentadas ante la Fiscalía desde noviembre de ese año, pero sin avances significativos hasta marzo de 2026. Los incidentes se concentran en Tuluá, aunque hay indicios de posibles casos en Cali.
El presunto agresor utiliza identidades falsas y múltiples números de teléfono para contactar a las víctimas a través de WhatsApp y llamadas, proponiendo incluso encuentros sexuales explícitos en algunos casos. Se sospecha que podría tener acceso indebido a datos personales institucionales, lo que facilita su patrón reiterado de comportamiento no consentido. Las mujeres continúan laborando y estudiando en sus entornos habituales, pero bajo un temor constante que ha generado una pesadilla colectiva, con propuestas de ampliación de la investigación a otras ciudades.
Denuncias formales y lentitud judicial
Las denuncias ante la Fiscalía destacan que no se trata de un caso aislado, sino de una situación que involucra a múltiples mujeres en diversos sectores laborales y educativos. El Inciva trasladó el caso a las autoridades competentes, mientras que la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, ha confirmado la existencia de una investigación, aunque aclaró que no se ha probado la implicación del funcionario y por ello no ha sido apartado de su cargo. Fuentes como El Tiempo han dado cuenta de esta problemática, subrayando la falta de resultados tras meses de espera.
«Tenemos miedo. Esto ha sido una pesadilla»
Una denunciante, bajo reserva de identidad
«Soy un poquito pervertido… contigo que me gustas lo sería más atrevido»
Mensaje atribuido al presunto agresor
Las víctimas expresan su frustración por la inacción: nos sentimos solas, han pasado meses y no vemos resultados, señalan en sus testimonios. Este caso pone en evidencia vulnerabilidades en la protección de datos institucionales y la urgencia de respuestas rápidas ante el acoso sexual, especialmente cuando involucra a menores y entornos laborales sensibles en el Valle del Cauca.











