En el barrio Dangond de Valledupar, un hombre señalado por la comunidad de intentar cometer un hurto fue retenido y golpeado por varios vecinos. Sin embargo, lo que parecía ser un hecho más de justicia por mano propia dio un giro inesperado: tras la golpiza, el sujeto se puso de pie, ensangrentado, y comenzó a predicar versículos bíblicos. Con frases como “No devuelvas mal por mal” y “Ama a tu prójimo como a ti mismo”, el hombre, cuya identidad no ha sido revelada, extrajo unas hojas de sus bolsillos y recitó pasajes de la Biblia mientras aún era rodeado por sus agresores.
El video del incidente se viralizó rápidamente en redes sociales, donde se observa que el predicador improvisado no detuvo su discurso ni siquiera cuando llegaron los uniformados de la Policía, quienes minutos después controlaron la situación. Aunque se desconoce si el hombre fue dejado en libertad o imputado por el presunto hurto, la escena desató un intenso debate en el ciberespacio entre quienes ven en su reacción un genuino arrepentimiento y quienes la consideran una estrategia para evitar represalias.
Inseguridad en Valledupar: el hurto, el delito más común
El hecho ocurre en un contexto de creciente preocupación por la seguridad en la capital del Cesar. Según el Observatorio de Seguridad y Convivencia, el hurto a personas es el delito que más se reporta en la ciudad. En 2025 se registraron 2.808 casos de hurto a personas, y dentro de esa cifra, el robo de celulares alcanzó 907 incidentes, frente a 800 del año anterior. Ya en 2026, las cifras muestran una leve disminución: 720 hurtos totales en el mismo período, aunque el robo de celulares aumentó a 122 casos, frente a 106 del período anterior. La mayoría de estos delitos ocurren los jueves por la tarde, coincidiendo con el mayor movimiento económico y social.
Reacciones divididas en redes sociales
Entre los comentarios que circularon junto al video, algunos testigos anónimos expresaron escepticismo. “Él no se convirtió en predicador, es que así son los predicadores unos ladrones”, escribió un usuario, mientras otro aseguró: “Hay muchos que usan la religión para robar”. Sin embargo, también hubo voces de esperanza, como la de un internauta que afirmó: “Lo tocó el señor en ese momento”. La escena, en la que el hombre continuó con su prédica incluso ante la presencia policial, dejó en el aire la pregunta sobre si se trató de un auténtico despertar espiritual o una astuta maniobra de quien, sorprendido en falta, buscó el perdón citando las Escrituras.












