La muerte de un presunto vendedor ambulante, cuya identidad aún no ha sido revelada, se registró en la tarde del lunes 12 de octubre en la autopista Medellín-Bogotá, a la altura del sector Belén, en Rionegro, Oriente antioqueño. El hombre habría caído de un bus en movimiento mientras este circulaba por el corredor vial y falleció en el lugar de los hechos, antes de que pudiera recibir atención médica.
Hasta el sitio se desplazaron el Cuerpo de Bomberos y el personal de tránsito de Rionegro, quienes atendieron la emergencia, pero la víctima ya no presentaba signos vitales. Las autoridades adelantan las investigaciones para determinar las circunstancias exactas del accidente; las primeras hipótesis apuntan a que el hombre cayó desde el vehículo, aunque todavía no se ha entregado una versión oficial sobre cómo se produjo el episodio. Tampoco se ha informado si el conductor del bus se detuvo en el lugar ni se conocen datos sobre su identidad o la ruta que cubría.
Un corredor con cifras alarmantes para los peatones
El hecho vuelve a poner de presente la vulnerabilidad de los peatones en la autopista Medellín-Bogotá, un corredor que las autoridades consideran de alto riesgo. Según datos de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV), entre 2016 y marzo de 2026 murieron 224 peatones en esa vía, una cifra que evidencia la gravedad del problema. Los peatones han concentrado entre el 13% y el 21% de las muertes anuales registradas en el corredor, consolidándose como el segundo grupo más afectado por siniestros viales, solo superado por los motociclistas.
Las estadísticas de siniestralidad son contundentes. En 2025 se reportó la cifra más alta de fallecimientos en la última década, con 153 víctimas mortales en todo el corredor, mientras que entre enero y marzo de 2026 ya se contabilizan 36 muertes. La autopista, además, representa entre el 9% y el 13% de todas las muertes viales que se registran cada año en Antioquia, lo que la convierte en un punto crítico para la seguridad vial en la región.
Este nuevo caso reabre el debate sobre la exposición de los peatones en una vía de gran flujo vehicular y sobre la necesidad de avanzar en soluciones estructurales, como la construcción de cruces peatonales seguros y la regulación del comercio informal que opera en los márgenes de la carretera. La investigación continúa en manos de las autoridades de tránsito y la Policía, que buscan aclarar la secuencia de los hechos, identificar plenamente a la víctima y establecer si hubo responsabilidades en el accidente.










