En la primera masacre reportada en Cúcuta durante 2026, tres jóvenes menores de 23 años, identificados como Michael Steven Lobo Melgarejo, Cristian Alejandro Jaimes Mariño y Ángelo Leonardo Pinzón Ascencio, perdieron la vida tras un ataque armado perpetrado el 6 de enero cerca de las 5:30 de la tarde. El hecho ocurrió en la trocha Cormoranes, ubicada entre las torres residenciales Cormoranes y el Anillo Vial Occidental, en la ciudadela Juan Atalaya de la Comuna 7. Hombres armados que se movilizaban en cuatro motocicletas irrumpieron en el lugar y abrieron fuego contra las víctimas, quienes eran amigos reunidos para practicar carreras clandestinas de motos; dos murieron en el sitio y el tercero intentó huir, pero fue hallado sin vida metros más adelante.
La hipótesis principal de las autoridades apunta a una confrontación entre bandas criminales por el control del microtráfico en la zona, un área marcada por recientes homicidios y atentados en barrios como Motilones, Ospina Pérez, Tucunaré, Buenos Aires y La Ermita. En la escena del crimen se encontraron rastros de sangre, casquillos de arma de fuego, una herramienta para moler marihuana y una vela derretida, elementos que familiares utilizaron para confirmar las identidades de las víctimas en el lugar. El coronel Johnny Castillo, comandante operativo de la Policía Metropolitana de Cúcuta, activó de inmediato el Plan Candado y puso la investigación a cargo de la Brigada Interinstitucional de Homicidios (Brinho), aunque hasta el momento no se reportan capturas ni avances concretos.
Posible ataque dirigido en zona de alta conflictividad
Las autoridades no descartan que se trate de un ataque dirigido contra las víctimas, posiblemente en represalia contra huidos o como un mensaje intimidatorio en medio de las disputas territoriales. Este suceso representa la segunda masacre registrada en Colombia en lo que va de 2026, consolidando a Cúcuta como epicentro de violencia en sus primeras semanas del año y subrayando la persistente inseguridad en comunas periféricas donde el microtráfico genera ciclos de sangre entre grupos armados ilegales.

















