Catalina Giraldo, psicóloga de profesión, ha solicitado por primera vez en Colombia el suicidio médicamente asistido debido a enfermedades mentales graves e incurables, un pedido que fue denegado tanto por la EPS Sanitas como por un juzgado de Bogotá en una tutela constitucional resuelta en diciembre pasado. Este caso marca un hito al confrontar el vacío normativo existente en el país para este tipo de solicitudes relacionadas con trastornos mentales, pese a que Giraldo ha recibido tratamientos especializados sin éxito alguno.
La paciente padece trastorno depresivo mayor refractario, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad generalizada, condiciones que la han llevado a ser hospitalizada casi una docena de veces. Hace aproximadamente tres semanas, mientras aguardaba una resolución judicial, Giraldo intentó quitarse la vida, lo que la mantiene hospitalizada en la actualidad. Su abogado, Lucas Correa, director de investigaciones de DescLab —organización que interviene en su defensa—, ha elevado un recurso de amparo constitucional ante el Ministerio de Salud y el Congreso para exigir una regulación clara.
El primer caso público por salud mental
Este representa el primer caso público en el que una persona en Colombia argumenta explícitamente que su solicitud de muerte digna se basa en una enfermedad mental grave, abriendo un debate nacional sobre la necesidad de una norma estatal que regule estas prácticas, similares a las permitidas en países como Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Suiza. La decisión judicial ha sido calificada por Correa como devastadora, en un contexto donde alrededor de 600.000 tutelas pendientes saturan la Corte Constitucional, lo que llevó a la defensa a no apelar por temor a mayores demoras y a aspirar en cambio a una revisión por parte del alto tribunal.
“Catalina Giraldo es una paciente que tiene tres diagnósticos de salud mental tremendamente complejos”
Lucas Correa, abogado y director de investigaciones de DescLab
Correa enfatiza que Giraldo ve este procedimiento como un acto de autonomía y libertad personal, rechazando la idea de que las personas con ideas suicidas terminen optando por métodos solitarios, inseguros y desprotegidos, como reservar un Airbnb o adquirir medicamentos de forma clandestina.
“Este es el primer caso público en donde la persona dice: ‘Yo lo que tengo es una enfermedad mental’”
Lucas Correa, abogado y director de investigaciones de DescLab
“Ella ha estado hospitalizada casi doce veces. De hecho, en este momento está hospitalizada porque, en la espera judicial para que le aceptaran el suicidio médicamente asistido, tuvo un intento de suicidio hace más o menos unas tres semanas”
Lucas Correa, abogado y director de investigaciones de DescLab
La sentencia del juzgado bogotano ha sido descrita por el abogado como algo “para sentarse a llorar”, subrayando la urgencia de cerrar este vacío legal que impide accesos dignos a la muerte asistida en casos de sufrimiento mental intolerable.
“Nosotros decimos, con conocimiento de causa, que las personas que se van a quitar su vida, porque tienen ideas suicidas, terminan haciéndolo de manera solitaria, insegura y desprotegida”
Lucas Correa, abogado y director de investigaciones de DescLab
“Lo que nosotros planteamos con este caso es que ese momento no se haga en cualquier Airbnb que se reserve. Tampoco que se compren medicamentos de manera clandestina”
Lucas Correa, abogado y director de investigaciones de DescLab











