La Asociación Colombiana de Productores y Proveedores de Caña de Azúcar, Procaña, lanzó una alerta urgente sobre la delicada situación que enfrenta el sector cañero en Colombia, particularmente en el suroccidente del país y el norte del Cauca, donde la inseguridad, la caída en los precios del azúcar, la depreciación del dólar, las importaciones de etanol, las intensas lluvias, los secuestros, actos terroristas, extorsiones e invasiones de predios están minando la rentabilidad y la sostenibilidad de la industria. A través de un comunicado oficial, el gremio expresó su profunda inquietud por esta coyuntura económica, climática y de seguridad que amenaza con comprometer el futuro del sector.
Estas dificultades impactan de manera directa a micro, pequeños, medianos y grandes productores, así como a trabajadores, contratistas y municipios que dependen económicamente de la caña de azúcar. Solo las invasiones han afectado más de cinco mil hectáreas de cultivos, mientras que el sector genera 280 mil empleos formales y beneficia a más de un millón doscientos mil personas en las regiones productoras, dinamizando economías locales, cadenas logísticas y el abastecimiento del mercado interno de azúcar y etanol.
Desafíos climáticos y económicos agravan la crisis
Las lluvias excesivas han reducido la productividad de los cultivos y elevado los costos operativos, al tiempo que las importaciones de etanol están desplazando la demanda del producto nacional, exacerbando la depreciación del dólar y la baja en los precios del azúcar. Procaña subraya que estos factores no solo ponen en riesgo la viabilidad operativa de las fincas, sino también la estabilidad social en las zonas cañeras.
En respuesta, el gremio hizo un llamado enfático al Gobierno Nacional para fortalecer la seguridad rural y priorizar la compra de etanol colombiano, medidas esenciales para salvaguardar la sostenibilidad del sector, preservar los miles de empleos y mantener la estabilidad en las regiones afectadas, evitando así un colapso que podría tener repercusiones profundas en la economía regional.















