La campaña presidencial de Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico, instaló publicidad política sin autorización en la fachada de la Alcaldía de San Gil, Santander, lo que desató una controversia institucional y una investigación de la Procuraduría Provincial de San Gil. A solo seis días de la segunda vuelta presidencial, que definirá al sucesor de Gustavo Petro entre Cepeda y Abelardo de la Espriella, empleados municipales alertaron sobre la presencia de pancartas, carpas y equipos de sonido en la sede administrativa, sin que existiera ningún permiso o documento que respaldara la actividad proselitista.
La inspección oficial, realizada por la Alcaldía con apoyo de la Policía Nacional y el Ministerio Público, confirmó que no hubo autorización por parte del alcalde ni del secretario de Gobierno. Orlando Quintero, secretario de Gobierno de San Gil, declaró a Blu Radio que «no tenían permiso y abusivamente instalaron las pancartas en los muros de la Alcaldía. Esperamos las medidas que tenga que tomar la Procuraduría y las vamos a asumir». Enfatizó que nunca se dio autorización por parte del alcalde ni de su despacho, y que la ley prohíbe la exhibición de publicidad política en bienes de uso oficial, especialmente en el Centro Histórico del municipio.
Investigación por uso indebido de bienes públicos
La Procuraduría Provincial de San Gil abrió una indagación por posible uso indebido de bienes públicos con fines electorales. Durante la inspección se recopilaron documentos, imágenes y actas que fueron enviados a las autoridades competentes. Hasta el momento, no se han identificado plenamente a los organizadores de la actividad, y existen versiones contradictorias sobre quién autorizó el montaje. El equipo del candidato Iván Cepeda no ha emitido ningún pronunciamiento oficial sobre la polémica.
«Nunca se les dio permiso, nunca hubo autorización por parte del alcalde y nunca hubo autorización por parte del secretario de Gobierno».
Orlando Quintero, secretario de Gobierno de San Gil
La Alcaldía de San Gil emitió un comunicado en el que reafirmó su neutralidad electoral y negó cualquier vínculo de sus funcionarios con la organización del evento. En el documento se señala que «todos los permisos para el uso temporal del espacio público son evaluados y otorgados bajo criterios de igualdad y transparencia», y que «la administración municipal no se opone a la realización de actividades políticas o proselitistas, siempre que se cumplan los requisitos establecidos por la ley». La legislación colombiana prohíbe expresamente los actos proselitistas en sedes administrativas públicas para preservar la neutralidad institucional durante los procesos electorales.
El incidente ocurre en una recta final de la campaña, cuando los dos candidatos intensifican sus recorridos por el país. Mientras Abelardo de la Espriella e Iván Cepeda buscan consolidar su apoyo de cara a la segunda vuelta, esta controversia en San Gil añade tensión al cierre electoral, al poner en duda el respeto a las reglas de publicidad política por parte de una de las campañas.












