La producción de café en Colombia experimentó una significativa caída del 28% durante los meses de enero a abril de 2026, alcanzando solo 6,9 millones de sacos de 60 kilos, en comparación con los 9,38 millones registrados en el mismo período de 2025, de acuerdo con el último informe de la Federación Nacional de Cafeteros (FNC). Esta reducción deja una brecha de 2,5 millones de sacos menos, mientras que las exportaciones en abril de 2026 descendieron un 15% a 682.000 sacos frente a los 802.000 del año anterior. El gerente de la FNC, Germán Bahamón, atribuyó este comportamiento a las intensas lluvias que retrasaron la maduración del grano y el inicio de la cosecha, especialmente en los departamentos del sur del país.
En detalle, la producción de abril solo llegó a 697.000 sacos, un leve descenso del 1% respecto a los 703.000 de abril de 2025, y en el año cafetero acumula 6,9 millones de sacos, lo que equivale a una baja del 26% comparado con los 9,3 millones previos. Sobre los últimos 12 meses, de mayo de 2025 a abril de 2026, la producción totalizó 12,4 millones de sacos, un 17% menos que los 14,9 millones del período anterior. En cuanto a las exportaciones, en ese mismo lapso se movilizaron 11,9 millones de sacos con una reducción del 7%, aunque la FNC logró exportar 2,5 millones de sacos, un incremento del 5% que representa el 21,1% de participación en el mercado. Adicionalmente, se estiman importaciones de 1,35 millones de sacos y un consumo interno de 2,3 millones en los últimos 12 meses, destacando que Colombia no solo produce y exporta café, sino que también depende de compras externas para satisfacer su demanda local.
Retrasos por lluvias y expectativas para mayo
El informe de la FNC subraya que estas cifras confirman el inicio del movimiento de la cosecha, aunque con demoras provocadas por las precipitaciones que afectaron principalmente la maduración del fruto en regiones sureñas. Como principal producto de exportación del país y fuente vital de ingresos para miles de familias rurales, la menor producción reduce la disponibilidad tanto para envíos internacionales como para el mercado interno, generando preocupación en el sector cafetero.
“Este comportamiento confirma que la cosecha empieza a moverse, aunque con retrasos derivados de las lluvias, especialmente en los departamentos del sur del país, donde la maduración del fruto se ha visto afectada”.
Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros
Bahamón expresó optimismo al indicar que en mayo, particularmente en la segunda quincena, se espera ver con mayor claridad la salida de la cosecha, lo que podría estabilizar las cifras en los próximos reportes basados en los ciclos de producción y el año calendario.
“Esperamos que en mayo, particularmente durante la segunda quincena, comience a reflejarse con mayor claridad la salida de la cosecha”.
Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros
“En el acumulado de los últimos 12 meses, entre mayo de 2025 y abril de 2026, la producción llegó a 12,4 millones de sacos, frente a 14,9 millones del periodo anterior, una reducción de -17%”.
Germán Bahamón, gerente de la Federación Nacional de Cafeteros
Este panorama resalta la vulnerabilidad del café colombiano ante fenómenos climáticos, clave para la economía rural, y pone de manifiesto la necesidad de estrategias para mitigar impactos futuros en producción, exportaciones y el equilibrio entre oferta interna y externa.











