Profecía en París: canción de Escalona anticipó presidencia de Abelardo de la Espriella

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Una profecía musical de Rafael Escaloma, tejida en versos improvisados hace 25 años en una parranda en París, se ha cumplido: Abelardo de la Espriella, entonces un joven abogado de 23 años, es hoy el presidente electo de Colombia. Aquella noche del 4 de julio de 2001, bajo el cielo de la capital francesa y con la emblemática melodía de «La casa en el aire», el legendario compositor vallenato, a sus 74 años, le cantó a un destino que parecía escrito en el folclor. «Tú serás el dirigente de macondiana nación», sentenció Escalona, sin imaginar que el tiempo le daría la razón con una victoria presidencial obtenida en segunda vuelta el pasado 21 de junio de 2026, dos décadas y media después de aquel instante mágico.

El hecho ocurrió durante una parranda posterior a la conferencia musical “Gabriel García Márquez, Escalona y el vallenato”, organizada en la sede del consulado colombiano en París. Clemente Arturo Quintero Castro, entonces diplomático consular de Colombia en Francia, recordó la coincidencia de la fecha con la Independencia de Estados Unidos. “Por pura coincidencia era 4 de julio del año 2001, Día de la Independencia de los Estados Unidos de América, igualmente un día histórico para el folclor vallenato. Por primera vez en la ciudad de París se hacía tanta alusión a la música del Valle de Upar”, relató Quintero en declaraciones que cobraron nueva vida tras el triunfo electoral. En esa velada estaban presentes el embajador Juan Camilo Restrepo, el cantante Iván Villazón, el rey vallenato Saúl Lallemand y el poeta José Atuesta Mindiola, testigos de un momento que el gerente de Valdupari Music, Marcos Torres, registró en una grabación que conserva desde entonces.

Los versos que anticiparon un destino

Acompañado por el guitarrista Leo Salcedo, Escalona improvisó una letra completa que hoy resuena como un vaticinio cumplido. Aunque el compositor no sabía tocar ningún instrumento, su voz y su genio bastaron para crear una obra que la historia ha validado. La canción, dedicada a De la Espriella, incluye estrofas como: «Abelardo De La Espriella, quiero que tengas presente, brillarás como una estrella en tu patria para siempre». La profecía no se detuvo en lo profesional: «Serás un buen abogado, brillante profesional», y avanzó hacia lo político: «Joven de transformaciones, de inconformismos sociales, serán tus sabias decisiones soluciones generales». El clímax llegó cuando Escalona cantó que De la Espriella sería «el dirigente de macondiana nación, gobernando pa’ tu gente con justicia y con razón». El compositor, que falleció en Bogotá el 13 de mayo de 2009 a los 81 años, cerró con un verso que hoy adquiere un tono conmovedor: «Si yo no lo alcanzo a ver, Abelardo desde el cielo bendiciones por doquier y sea Dios guiando tus sueños».

«Abelardo De La Espriella quiero que tengas presente, brillarás como una estrella en tu patria para siempre. Serás un buen abogado, brillante profesional, en tribunales y estrados tus ideas triunfarán. Joven de transformaciones, de inconformismos sociales, serán tus sabias decisiones soluciones generales. Tú serás el dirigente de macondiana nación, gobernando pa’ tu gente con justicia y con razón. Si yo no lo alcanzo a ver, Abelardo desde el cielo bendiciones por doquier y sea Dios guiando tus sueños.»

Rafael Escalona, compositor, durante la parranda en París el 4 de julio de 2001

La anécdota, que circuló inicialmente en un periódico cultural de la Costa Caribe el 13 de mayo de 2025 y fue retomada por el portal El Pilón el 24 de julio de 2026, cobró una dimensión nacional tras la ajustada victoria de De la Espriella, definida por menos de un punto porcentual en la segunda vuelta. Su posesión como presidente de Colombia está prevista para el 7 de agosto de 2026 en el departamento del Cauca, un acto que ya fue aprobado por el Senado con 55 votos a favor y 32 en contra. Para Marcos Torres, el mánager que grabó aquella noche en París y conserva el registro como un tesoro del folclor, la historia es la prueba de que el vallenato no solo narra el amor y el despecho, sino que también puede ser el vehículo de profecías que, como esta, tardan 25 años en cumplirse pero terminan grabando para siempre el nombre de un presidente en la memoria de la música colombiana.

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