Prueba de ADN reveló que Robinson Silva no es padre de la hija que esperaba

Compartir en redes sociales

El reconocido imitador de Julio Jaramillo y ganador de la edición 2018 del concurso ‘Yo me llamo’, Robinson Silva, reveló en una entrevista con el programa ‘La Red’ de Caracol Televisión que, tras una prueba de ADN, descubrió que la hija que esperaba criar no era biológicamente suya. El cantante, oriundo de Pereira, contó que su relación con la mujer, que duró apenas dos meses, terminó después de que ella le comunicara su embarazo. Silva, quien había depositado toda su confianza en la paternidad, se enfrentó a una dura realidad cuando, tras el nacimiento de la bebé, notó que la menor no se parecía a él y su propia familia expresó dudas sobre el parentesco.

La relación entre Silva y su ex pareja comenzó después de que él terminara con la madre de su primer hijo. Durante el embarazo, a los seis meses de gestación, comenzaron a circular rumores de una posible infidelidad. Un amigo cercano le recomendó realizar una prueba de ADN, a lo que Silva accedió pese a la reacción molesta de su entonces pareja, quien le dijo que no era “una cualquiera”. El resultado confirmó sus sospechas: no era el padre biológico. Tras el descubrimiento, optó por no registrar a la menor como su hija y, según afirmó, su ex pareja no lo demandó por esa decisión.

El momento de la verdad

Robinson Silva relató que la confirmación definitiva llegó tres meses después de la prueba de ADN, cuando encontró en Facebook una foto de su ex pareja con la bebé y un primo suyo, a quien señaló como el presunto padre biológico. “Después del tercer mes fue que yo miré en el Facebook y vea, apareció quién fue… Ese era”, declaró el imitador, quien sintió que le estaban “haciendo la vuelta” sin darse cuenta. La revelación, que se hizo pública en la entrevista televisiva, ha generado gran impacto entre sus seguidores y en el mundo del entretenimiento colombiano.

“Quería que respondiera por un hijo que no era mío”

Robinson Silva, imitador de Julio Jaramillo en ‘Yo me llamo’

Tras la dolorosa experiencia, Silva tomó una decisión drástica: se sometió a una vasectomía para evitar que una situación similar se repitiera. Desde entonces, cada seis meses se realiza un espermograma para verificar su esterilidad. “Me hicieron la gestión rápido. De ahí para allá, con todo lo que me ha pasado y todo, cada seis meses me hago el espermograma. Eso siempre, cada seis meses me lo hago por si me llega a pasar algo así, de una vez diré: ‘aquí me aparece que estoy estéril’”, explicó el cantante, dejando claro que el engaño marcó un antes y un después en su vida personal y en la manera de enfrentar sus relaciones sentimentales.

Sigue leyendo