Psicóloga de 30 años presenta primera tutela por suicidio médicamente asistido en Colombia

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Catalina Giraldo Silva, una psicóloga de 30 años, se ha convertido en la primera persona en Colombia en solicitar formalmente el suicidio médicamente asistido, un procedimiento en el que el paciente autoadministra un fármaco letal bajo supervisión médica. Presentó su petición a la EPS Sanitas en octubre de 2025, pero fue rechazada el 12 de noviembre debido a un vacío legal en la reglamentación. Ahora, acompañada por su abogado Lucas Correa, ha interpuesto una acción de tutela ante la Corte Constitucional para exigir una orden judicial y la intervención del Ministerio de Salud para regular este mecanismo, distinto de la eutanasia tradicional donde el médico administra el fármaco.

El sufrimiento de Catalina proviene de un trastorno depresivo mayor, trastorno límite de la personalidad y trastorno de ansiedad generalizada, condiciones que han resistido más de 40 esquemas farmacológicos, nueve hospitalizaciones psiquiátricas y tres ciclos de terapia electroconvulsiva, con el último tratamiento fallido en 2024. Su madre, María Ángela Silva, y su hermana desean acompañarla en el proceso, respaldando su decisión para evitar un suicidio impulsivo que la ha tentado en el pasado.

El vacío legal tras la despenalización

La Corte Constitucional despenalizó el suicidio médicamente asistido en 2022, pero no estableció un marco reglamentario claro, dejando a las EPS como Sanitas sin directrices para proceder. Lucas Correa, abogado de Catalina, destaca que este procedimiento reduce los riesgos asociados a los suicidios impulsivos, permitiendo un final digno y controlado. En Colombia, se registran alrededor de 2.800 suicidios al año, lo que subraya la urgencia de un precedente legal que podría surgir de esta tutela.

“Es como una sensación de vacío con la vida, como que no hay sentido, que hay algo como que está mal. Yo ese vacío lo siento físicamente, lo siento en mi pecho y me duele”.

Catalina Giraldo Silva

En sus declaraciones, Catalina expresa su agotamiento tras múltiples intentos fallidos de quitarse la vida de forma impulsiva, siempre con el temor de lastimar a su familia. “Para mí ya es suficiente”, afirma, y añade: “He intentado acabar con mi vida y lo he hecho en maneras que han sido impulsivas… pero al mismo tiempo tampoco quiero lastimar a mi familia. Entonces me he preguntado desde hace un tiempo si hay una forma segura de hacer esto”. Su madre comparte el dolor: “Yo no puedo concebir la vida de Cata como hoy. Eso no es vida para ella. Ella no está viviendo dignamente”.

“Tal vez sea muy difícil, pero genuinamente estoy pidiendo ayuda y estoy pidiendo ayuda para mi familia también… Esto cansa mucho, estoy cansada”.

Catalina Giraldo Silva

Este caso podría marcar un hito en la discusión sobre derechos a una muerte digna en Colombia, impulsando finalmente la reglamentación pendiente y ofreciendo una alternativa regulada a miles que padecen sufrimiento psíquico irremediable.

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