El puente vehicular de la calle 153 con Autopista Norte, una infraestructura clave para la movilidad en el norte de Bogotá, ha alcanzado un avance del 98,17% y el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) prevé su habilitación para finales de julio de 2025. Así lo confirmó Orlando Molano, director del IDU, durante una inspección a la obra que conectará las localidades de Suba y Usaquén, beneficiando a más de 848.000 habitantes. La estructura, que hace parte del Acuerdo de Valorización 724 de 2018, debía estar terminada en 2023, pero al inicio de la actual administración distrital apenas registraba un 11% de avance.
Con 363 metros de longitud, incluidos los aproches, y un ancho de 20,45 metros, el puente contará con tres carriles, una ciclorruta y un espacio peatonal. La obra, ejecutada por más de 200 trabajadores, requirió la instalación de 122 pilotes, 22 columnas, 22 dados de cimentación, siete vigas cabezales y 31 vigas longitudinales. Además, ya superó con éxito las pruebas de carga estática, en las que se utilizaron cuatro volquetas de 30,5 toneladas cada una para verificar el comportamiento estructural. El puente separará los flujos vehiculares: la nueva estructura atenderá el sentido oriente-occidente, mientras que el puente existente, tras un mantenimiento, manejará el occidente-oriente.
Recta final y obras complementarias
Entre las labores pendientes para la culminación del proyecto se encuentran la instalación de iluminación, que depende del apoyo de Enel, la señalización vial, la adecuación de una vía conectante, los acabados de espacio público y la red sanitaria de la conectante oriental. Molano destacó que la prioridad es la seguridad de los bogotanos y que el cronograma se mantiene para la entrega a finales de julio. «Esperamos que a finales de este mes podamos entregar el puente. Dependemos del apoyo de Enel para culminar la iluminación, pero primero está la seguridad de los bogotanos», afirmó el director del IDU.
«Nos tocó ponernos al día y hoy ya estamos en la recta final para entregársela a Bogotá»
Orlando Molano, director del IDU
Como parte de las obras complementarias, el proyecto incluye un gimnasio de calistenia con 26 máquinas en un área de 421 metros cuadrados, ubicado bajo el puente en el costado oriental. No obstante, estas adecuaciones de espacio público y las obras bajo el puente continuarán hasta el tercer trimestre de 2026. La estructura, que contó con un avance inicial de apenas el 11% al comenzar la administración actual, es ahora un símbolo del esfuerzo por mejorar la conexión vial en el norte de la capital y reducir los tiempos de desplazamiento para cientos de miles de ciudadanos.












