En Puerto Concordia, Meta, una adolescente de 13 años identificada como Angie dio a luz en octubre de 2023 a una bebé llamada Dulce María, hija de su abuelo político Omar, quien fungía como presidente de la Junta de Acción Comunal y aspiraba a un puesto en el Consejo Municipal. El caso, que conmocionó a la comunidad, involucró abuso sexual infantil que resultó en el embarazo y parto de la menor, cuya denuncia llevó a la detención temporal del acusado en febrero de 2024, aunque fue liberado en febrero de 2025 por vencimiento de términos, pese a una prueba de ADN ordenada por la Fiscalía que confirmó su paternidad.
El embarazo pasó desapercibido para la familia hasta que Angie, quien vivía en una finca a las afueras del municipio con su abuela y Omar, comenzó a presentar molestias digestivas que culminaron en un parto inesperado en el hospital local. Su madre, Leidy, quien residía en el pueblo con otra hija, relató que nadie sospechaba nada porque la menor siempre había sido de contextura gruesa como ella y mantenía su periodo menstrual. Tras el nacimiento, Angie lloró desconsolada y confesó ante una confrontación familiar: fue su abuelito Omar el responsable, abusos que ocurrieron mientras convivían en la finca.
De la detención a la libertad controvertida
Omar fue detenido brevemente en febrero de 2024, pasando luego a detención domiciliaria, con intervenciones de la Comisaría de Familia, la Fiscalía General de la Nación y el Inpec para realizar la prueba de ADN que selló su paternidad. Sin embargo, apoyos comunitarios surgieron en su favor, con cartas de respaldo a su supuesta inocencia, lo que contrastó con la evidencia científica. El caso permanece pendiente de juicio, sin fecha para la audiencia preparatoria, mientras la abuela cuida de la bebé Dulce María.
«Ella siempre fue de contextura gruesa como yo, y nunca dejó de tener su periodo. No había motivo para sospechar.»
Leidy, madre de Angie
La familia enfrentó rechazo de parientes y la comunidad por el escándalo, sufriendo hostigamiento que los obligó a reubicarse en Bello, Antioquia. Leidy denunció además el trato recibido de su propia madre, quien le reprochó haberle «quitado al hombre de su vida» y la tildó de mala hija. El relato completo se expuso en el pódcast Más Allá del Silencio, conducido por Rafael Poveda, destacando las fallas en la protección infantil.
«Lloraba desconsolada y terminó confesando: ‘Sí, fue mi abuelito’.»
Leidy, madre de Angie
«Mi mamá me dijo que le había quitado al hombre de su vida, que yo era una mala hija.»
Leidy, madre de Angie
En un cierre que cuestiona la justicia, Leidy lamentó la impotencia ante un sistema que libera a acusados con contactos, declarando: «El Estado dice que protege los derechos de los niños, que denunciemos, pero la justicia deja libre a quienes tienen contactos». Este caso expone las vulnerabilidades en la región y la urgencia de respuestas efectivas para víctimas de abuso sexual infantil.











