El gobierno de Gustavo Petro, que abarca el período 2022-2026, registró el mayor número de insolvencias de personas naturales en la historia de Colombia, con 53.920 casos, lo que representa un incremento del 374% frente a los 11.387 del gobierno de Iván Duque. Este trámite legal, que permite a los ciudadanos negociar sus deudas con acreedores o declararse en quiebra, alcanzó niveles sin precedentes, según el informe elaborado por Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera, dirigido por Luis Benítez. Las cifras reflejan un deterioro profundo en las condiciones económicas de los hogares colombianos, agravado por la inflación alta, la precarización laboral y la pérdida de empleo formal.
El estudio, publicado entre 2026 y 2027, revela que la informalidad laboral pasó del 48,4% en 2021 al 54,5% en 2025, lo que equivale a más de un millón de personas que ingresaron a la economía informal. Este fenómeno, según el director de Insolvencia Colombia, presiona al alza la búsqueda de trámites como la insolvencia. En palabras de Luis Benítez: “Cada punto porcentual que aumenta la informalidad representa a 242.000 nuevas personas o familias que entran en condiciones de vulnerabilidad, lo cual presiona al alza la búsqueda de trámites como la insolvencia. Durante el gobierno de Gustavo Petro, más de un millón de personas ingresaron a la informalidad”. El 45% de quienes se declaran en quiebra señalan la falta de empleo como la causa principal de su situación.
Récord de quiebras en estratos bajos y regiones marginadas
El crecimiento de las insolvencias fue especialmente severo en los estratos más vulnerables. En el estrato 1, el aumento de casos superó el 400%, una tendencia que contrasta con las políticas de inversión social anunciadas durante el gobierno de Petro. Por departamentos, los mayores incrementos se registraron en Caquetá (135%), Tolima (130%) y Nariño (129%), zonas donde, según el informe, también se documentó un aumento en la presencia de actores armados ilegales. En el año 2026, el primer trimestre cerró con 6.031 casos, y al cierre del año se alcanzaron 19.750 solicitudes, una cifra que marca un récord absoluto en un solo año.
El informe advierte que, si bien durante el gobierno de Duque el aumento de solicitudes se asoció al golpe económico de la pandemia de covid-19, en el gobierno de Petro el deterioro del mercado laboral y el encarecimiento del costo de vida fueron los factores determinantes. La inflación anual en Colombia, registrada en julio de 2026, se ubicó en 6,03%, una tasa que, aunque moderada respecto a picos anteriores, sigue siendo elevada para los hogares de menores ingresos.
“Cada punto porcentual que aumenta la informalidad representa a 242.000 nuevas personas o familias que entran en condiciones de vulnerabilidad, lo cual presiona al alza la búsqueda de trámites como la insolvencia. Durante el gobierno de Gustavo Petro, más de un millón de personas ingresaron a la informalidad”.
Luis Benítez, director de Insolvencia Colombia e IFI Inteligencia Financiera
El informe también señala un preocupante aumento de centros de conciliación y asesores que promueven insolvencias fraudulentas, una situación que ya fue denunciada por Asobancaria. El estudio analizó una muestra propia de clientes asesorados durante los últimos ocho años, identificando una concentración de casos en estratos 4, 5 y 1, lo que sugiere que tanto hogares de ingresos medios como los más pobres han recurrido a este mecanismo legal para enfrentar el sobreendeudamiento. La insolvencia de personas naturales permite negociar deudas con acreedores, declararse en quiebra, o acordar ajustes de compromisos a la capacidad de pago real, y los expertos recomiendan realizarlo con apoyo de un profesional en finanzas personales con experiencia en negociación.
De cara al futuro, la proyección para 2027 estima 19.000 casos anuales, una cifra que descansa en las expectativas de mayor inversión privada, mejores condiciones macroeconómicas y una fiscalización más estricta, bajo el actual gobierno de Abelardo de la Espriella. Sin embargo, el legado de la crisis de endeudamiento y la informalidad durante el cuatrienio de Petro deja una huella profunda en la economía de los hogares colombianos, que aún luchan por recuperar su estabilidad financiera.










